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El Ejército de Nicaragua, oficialmente, descartó la existencia de grupos armados con banderas políticas en el Norte del país, y minimizó a “situaciones folclóricas” la publicación clandestina de comunicados anónimos de grupos autodenominados “comandos de liberación”.

En comparencia pública en la sede de la Comandancia General, el jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, dijo ayer que las Fuerzas Armadas desconocen la existencia de bandas armadas alzadas, a raíz de inconformidades con el proceso electoral de noviembre de 2008.

A raíz del proceso del 9 de noviembre del año pasado, sectores políticos de la oposición, grupos religiosos, empresarios, activistas de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil, denunciaron un fraude masivo perpetrado por el gobernante Frente Sandinista y por el Consejo Supremo Electoral, para arrebatar 40 municipios supuestamente ganados por liberales.

Prudencia ante el clero

“Hemos conocido a través de los medios de comunicación alguna versión de ese tema, no me voy a detener en analizar si una de las versiones que apareció ahí es cierta o es falsa, yo más bien me voy a atener a lo que nosotros como Ejército conocemos hasta hoy: el Ejército no tiene conocimiento de grupos armados con tendencias políticas”, precisó el alto jefe militar.

La semana pasada, dos miembros de la Conferencia Episcopal, por separado, expresaron su preocupación por la supuesta organización de campesinos que pretendían alzarse en armas en protesta contra el fraude electoral y el rumbo político del país bajo la administración del presidente Daniel Ortega.

Ayer, el Ejército trató de no entrar en contradicción con los jerarcas católicos, pero sostuvo su posición.

“La jerarquía religiosa tiene mucho respeto de parte nuestra y no vamos a ir a entrar en contradicciones ni desmentidos; nosotros tenemos nuestros propios sistemas de inteligencia, nuestro sistema de información y mantenemos la información”, dijo Halleslevens.

Focos, no bandas

Según las fuerzas castrenses, lo que existen son pequeños grupos delincuenciales en focos localizados en algunas zonas del país.

“Conocemos la existencia de focos delincuenciales (…) en Nicaragua, hoy por hoy, ni siquiera existen bandas delincuenciales, existen focos, que es otro componente del delito”, anunció el general Halleslevens.

De acuerdo con el jefe militar, son grupos integrados por tres o cuatro personas que actúan a medio tiempo, con antecedentes penales, y que se concentran principalmente en Matagalpa y Jinotega.

En Estelí, Nueva Segovia, Madrid y Somoto no existe más que uno de estos focos, y por el río San Juan, San Carlos, otro foco delincuencial, dijo el general.

“Comandos de bromas”

La información militar estableció ayer que los llamados focos tienen diferentes comportamientos en su actuar delictivo, y precisó que algunos de ellos han sido eliminados y otros vueltos a organizarse, en un proceso de entre 10 y 15 años.

Sobre pronunciamientos clandestinos y comunicados de supuestas fuerzas guerrilleras autodenominadas “Comandos Rigoberto López Pérez”, el jefe militar minimizó su existencia.

“Nicaragua es muy folclórica, y cualquier oportunista, aprovechando esta circunstancia, puede lanzar ese tipo de comunicado, cualquiera puede escribir esa hojita, seguramente son personas de por aquí del Pacífico, que andan por ahí tratando de jugar en este tipo de ligas”, dijo, al tiempo que descartó un ambiente político propicio para una guerra civil, como han advertido distintos sectores sociales.

Mata insiste

“No veo ambiente ni el entorno para eso (un levantamiento armado); los nicaragüenses, los que conocimos la guerra civil, ya estamos claros de que aquí hay un juego político, bastante difícil, duro, radical, pero es un juego político, no es un juego de lucha armada, sino de lucha política, que por demás está decir que es bastante radical en nuestro país”, insistió.

Por su parte, monseñor Abelardo Mata, uno de los que denunció la presunta existencia de campesinos que estaban en plan de alzamiento armado, por inconformidad con el proceso electoral y el rumbo del país, insistió ayer en que la información es real.

En declaraciones a medios televisivos, el religioso dijo que el estado de inconformidad con el sistema político del actual gobierno es real en la zona norte del país, y precisó que si bien el Ejército desconoce la existencia de grupos armados, la Iglesia Católica ha recibido información de las intenciones manifestadas por campesinos y productores, que han expresado sus intenciones de alzarse en armas.

Vicario refuerza

La presencia de movimientos armados en las montañas de Nicaragua es “una realidad que no podemos tapar con el dedo”, aseguró monseñor Silvio Selva González, Vicario de la Diócesis en León.

“El gobierno debería ser prudente y no hablar a la ligera. La Iglesia a través de sus obispos nunca va a decir algo que no sea cierto”, expresó, para instar al gobierno del presidente Ortega a analizar la situación y a tomar en serio las recomendaciones de los líderes religiosos.

Según monseñor Selva González, la Iglesia nunca va a incitar a la violencia. “La Iglesia Católica para brindar declaraciones, piensa y vuelve a pensar, analiza cuidadosamente con base y con juicio, no es a la ligera como muchos piensan”, refirió.