•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Para poder cursar alguna de las 11 carreras en la Universidad Nacional de Ingeniería, los bachilleres deben aprobar un examen de matemáticas compuesto por 20 ejercicios con valor de un punto cada uno y un examen sicométrico compuesto por cuatro test que miden habilidades para estudiar una “ciencia exacta”, explica Diego Muñoz, secretario general de esta alma mater. 

Esta última prueba fue implementada desde el año pasado y está normada por el Consejo Superior de Universidades de Centroamérica (Csuca) y consiste en una serie de 50 ejercicios divididos en cuatro partes. El promedio de los últimos años de secundaria también es evaluado para los estudiantes de nuevo ingreso. 

Mientras que para Arquitectura, además de estos dos exámenes, los estudiantes también fueron sometidos a una prueba de aptitud.

De los más de 3,400 estudiantes que se convocaron en diciembre para realizar la prueba, provenientes el 70%, de municipios del país, solamente 1,535 clasificaron en los cupos para estudiar en los recintos de Managua, Estelí y Chontales. 

Los clasificados se inscribirán entre hoy y el viernes en los cursos de nivelación que iniciarán el lunes 15 de enero. Estos están orientados a reforzar los conocimientos de matemática, y comunicación y oral y escrita de los alumnos de nuevo ingreso para el primer año de estudio, previsto para iniciar el próximo 19 de febrero.

Los aprobados para Arquitectura cursan un taller adicional, en el que aprenden a manejar los instrumentos que utilizarán en toda la carrera, agregó el secretario general de la universidad.  Rebeca Godoy Picado.

“Se notó que estamos dando una cobertura del 47% del total de estudiantes que vinieron. Es una cantidad fuerte, las pruebas son fuertes y son carreras de tiempo completo”, concluyó Muñoz. 

De los 1,535 jóvenes que aprobaron el examen de admisión de la UNI, el 30% corresponde a una población femenina y el otro 70% está conformado por varones. 

 “A pesar de que son ciencias exactas, el componente de mujeres que estudia en la universidad es bastante fuerte. Es decir, las mujeres también están liderando la parte tecnológica del país, tienen una posición fuerte”, subrayó Muñoz. 

UNAN-Managua abre más cupos para estudiar


Además, el ingeniero Muñoz enfatizó: “Sobre todo, la cantidad de graduados es muy fuerte, en la última promoción nosotros tuvimos un 40% de mujeres. Una vez que agarran la carrera, no la sueltan y le ponen más mente”.

Capitalina obtuvo la mejor puntuación

Rebeca Godoy Picado, de 16 años, afirma que nunca se había considerado una alumna excelente, pero cuando logró de 95 puntos en matemáticas en segundo año de secundaria, decidió que no descansaría hasta lograr la nota máxima de 100 en el siguiente parcial.

La joven capitalina obtuvo 98.7 puntos en el promedio general del examen de admisión de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), clasificando sin problemas a la carrera de Ingeniería Electrónica y conquistando la nota más alta de este año. 

“Yo sabía que en matemática había sido la tercera, pero hasta que estuve en la conferencia supe que tenía la mejor puntuación (general). Me llenó mucho de emoción y de orgullo, y me impactó mucho”, cuenta la joven desde su casa.

Godoy, quien se describe como perseverante y disciplinada, culminó el bachillerato en el colegio Padre Faustino Míguez, a unas cuadras de su vivienda,  con un promedio de 98.71 puntos. 

El mes pasado se propuso dedicar un día de la semana a estudiar un tema en específico para prepararse para el examen de admisión que se realizó el pasado 27 de diciembre en el recinto central de la UNI. 

Durante esas sesiones, de aproximadamente cuatro horas cada una, repasaba ejercicios de álgebra, aritmética o trigonometría; puesto que se había sumergido en el mundo de los números desde en los últimos tres años de secundaria en distintos cursos estudiantiles en el colegio y en la UNI. 

Rebeca Godoy también fue una de las tres muchachas que obtuvieron las mayores calificaciones en el examen de matemática. Karla Artica Tórrez, del Colegio Latinoamericano, obtuvo 100 en esta prueba, uno de los tres parámetros a tomar en cuenta para la nota final, además del promedio de los últimos dos años de secundaria y el resultado del test sicométrico. 

“Para mí, como mujer en el campo de la ingeniería, y específicamente en la electrónica, es un gran logro porque hago ver que no importa si sos hombre o mujer, podés elegir cualquier carrera”, manifiesta Rebeca Godoy.

Al igual que estas jóvenes, cada vez más alumnas nicaragüenses se interesan por las carreras de Ingeniería y Arquitectura de la UNI, afirmó el ingeniero Diego Muñoz, secretario general de esta alma mater, luego de la presentación de los resultados de la prueba este martes.

Un examen casi perfecto

Richard González Rugama, egresado del centro educativo Villa Flor, de Managua, pertenece al 70% de varones que aprobó el examen de admisión y obtuvo la segunda calificación más alta a nivel nacional con un total  de 97.83  puntos de 100. 

El joven, de 16 años, considera que al igual que en los ejercicios matemáticos que resuelve todos los días, estudiar Ingeniería Industrial durante los próximos cinco años será un gran reto, por el nivel de exigencias que implica todo el proceso educativo. Richard González Rugama.

Desde primero hasta quinto año de secundaria asistió a la Academia Sabatina de Jóvenes Talentos de la UNI, donde aprendió el 90% de los temas básicos en matemática. 

“Venía a mi casa y reforzaba todo eso, tenía un gran dominio (de los temas) antes de este año. En los últimos meses aprendí cosas como geometría analítica, trigonometría, y repasé lo que ya sabía”, señala el estudiante. 

Actualmente, González forma parte de la selección olímpica de matemáticas de Nicaragua. En junio pasado participó en las competencias centroamericanas y del Caribe en El Salvador, donde ganó medalla de plata; el mes siguiente, obtuvo mención honorífica en las Olimpiadas Mundiales de Matemática, celebradas en Brasil; y en septiembre, conquistó medalla de bronce en las Olimpiadas Iberoamericanas de Matemática, que tuvieron lugar en Argentina. 

Su padre, Richard González, quien es profesor de matemáticas de la UNI, le enseñó cosas básicas desde que tenía cuatro años, recuerda. Sin embargo, hubo ocasiones en las que pensó en abandonar esta materia. 

“Ver que toqué fondo a llegar a esto, me parece muy increíble. He tenido experiencias con problemas que me han tomado una semana. Cuando uno los logra resolver se siente una satisfacción consigo mismo. Es bastante genial”, expresa. 

Este año, González dividirá su tiempo entre las clases de la universidad y su preparación para el proceso de selección de las olimpiadas mundiales que serán en Rumania.