•   Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • END

Costa Rica

Cinco magistrados de la Corte costarricense dieron vista al recurso de casación interpuesto por los representantes de la madre de Natividad Canda, tras limitarse a escuchar a las partes involucradas, y será en un lapso de siete a ocho meses que darán una resolución.

Lo más relevante es que de nuevo se dejó en el ambiente las objeciones o errores del fallo que absolvió a ocho policías, al guarda y al dueño de los perros, en septiembre de 2009, por el delito de homicidio simple por omisión impropia, así como la demanda penal y civil en contra de los señalados.

El abogado Luis Fernando Sáenz, resumió en siete puntos las irregularidades que estima se cometieron en un fallo que, consideró, no se apegó a las responsabilidades que omitieron hacer los imputados, que luego fueron absueltos.

Sostuvo que las pruebas no fueron valoradas por su propio peso, que el Estado costarricense, por medio de sus agentes policiales, cometió el grave error de no brindar socorro con prontitud al nicaragüense cuando era atacado por dos enfurecidos perros en noviembre de 2005, en un taller mecánico de La Lima de Cartago.

Asimismo, indicó que el Estado tiene una responsabilidad resarcitoria, y que el fallo debe revisarse, porque aduce que se no se cumplió el debido proceso al no aceptarse como prueba los resultados de la reconstrucción del hecho.

Canda fue culpable, aseguran

En tanto, el defensor del dueño de los perros, Gustavo Corella, valoró que el juicio anterior “fue una apología a lo absurdo”, que Canda fue el propio culpable del desenlace, y que los representantes de la familia Canda faltaron a la verdad, al presentar testigos que falsearon la realidad de los hechos.

Corella señaló, incluso, que Sáenz victimizó a la madre de Canda, Juana Francisca Mairena, a los dos pueblos (Nicaragua y Costa Rica) y la memoria del nicaragüense, todo ello según el defensor, para crear un show que sustentara la acción resarcitoria.

“Canda nada tenía que estar haciendo esa noche en ese lugar. Nadie quería lo que pasó”, expuso.

Apoyando esos planteamientos, Gregory Chávez, defensor del guarda, Luis Guillermo Hernández, expresó que el propio nicaragüense fue el culpable de propiciar el ambiente de peligro, donde no sólo perdió la vida, sino que puso en riesgo la de las personas que acudieron a rescatarlo.

Además, acotó que en el vídeo se observó que todos los involucrados trataron de ayudar cuando llegaron, pero no justificó el porqué su defendido se tardó más de media hora en reportar el hecho al 911 y el porqué los policías se tomaron más de una hora en poder sacar de las fauces de los perros el cuerpo moribundo de Canda.

Retoman las burlas

Llegó al extremo de ufanarse de la parte acusadora indicando que solo “faltó” que también acusaran a los doctores que atendieron en el hospital al pinolero. Dijo que como llegó con vida, entonces los doctores deberían explicar por qué falleció.

Sin embargo, a Corella se le olvidó que cuando Canda ingresó en el centro asistencial presentaba más de 200 mordeduras, de las cuales muchas lesiones producto del ataque eran letales para la existencia humana.

La audiencia ante los magistrados de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, fue cerrada por el abogado de los ocho policías que fueron involucrados por omisión y falta del deber en la acción de socorro.

Kennet Arce de nuevo repitió que no se debe mantener el fallo absolutorio porque su contraparte quebrantó el debido proceso, se dio una actividad defectuosa en la acusación, y porque no se particularizó ni se individualizó los delitos a los entonces acusados.