•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Liza González, directora de Paso Pacífico, organización que trabaja en la conservación de tortugas en el Pacífico de Nicaragua, indicó que las 4 especies que arriban al país están bajo algún programa de conservación.  

En las costas del Pacífico de Nicaragua acuden a desovar 4 de las 7 especies de tortugas marinas. Estas son las tortugas de paslama o del golfo, carey, tora y la verde. 

La situación de las tortugas paslama es mejor porque tiene varias playas de arribadas. “Ellas están en mejor condición por su estrategia de anidación, les permiten mejores probabilidades de sobrevivir, como desovar en grandes grupos, eso evita que los roba huevos saquen todos los nidos de un solo”, explicó la experta. 

La tortuga verde tiene una mejor situación, pero en los últimos años ha habido una disminución. “En 2013 hubo más de 40 hembras muertas por consumir alga roja”, detalló González. 

Cuando la tortuga verde llega a las costas desova de 3 a 4 veces y luego regresa dentro de 3 o 4 años. En años anteriores han contabilizado 140 nidos, este año registran casi los 100, afirmó González. El período de anidación de esta especie es de noviembre a mayo.  

En los programas de conservación las playas de anidación se dividen en solitarias y de arribada. En la primera llegan las especies como la tora, carey o verde y en las de arribada concurre generalmente la paslama.

Esta última es vigilada por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y otras organizaciones. Paso Pacífico se encarga de las playas solitarias donde vigila la anidación de especies en estado crítico, como la tortuga verde, carey y tora. 

Aumenta nidos de carey

Entre 150 y 200 nidos de tortugas carey reporta la organización Fauna y Flora Internacional (FFI), mucho más que los 50 que contabilizaban cuando iniciaron su programa de protección en 2010. Los esteros de Padre Ramos y Aserradores son dos principales santuarios en el Pacífico Oriental de América donde la tortuga carey puede desovar, después de la bahía de Jiquilisco en El Salvador.

Lucha por conservar a tortugas

El año pasado Paso Pacífico inició un programa especial para la tora, con el objetivo de proteger cualquier nido de esta especie. 

“Hablamos con los líderes y gente que saca nidos y hemos acordado que nos avisarán cuando encuentren uno. Es la tortuga que está en el límite de la extinción. En todas las playas de anidación la cantidad de nidos han mermado significativamente”, reveló. 

En 2017 registraron una anidación en una de las playas que monitorean, el hallazgo más bajo desde  2007 cuando se comenzó a monitorear la llegada de tortugas tora, indicó González. 

No obstante, entre todas las organizaciones de conservación contabilizan al menos 12 nidos de esta especie, lo que es bueno, afirmó la directora de Paso Pacífico. 

El período de arribada de la tortuga tora es de septiembre a enero y en ese tiempo puede desovar en cinco ocasiones. Según González, esta especie requiere ciertas condiciones, ya que si ven luz y gente no salen a desovar.  Playa Salamina, en Villa El Carmen, es una de las que ofrece dicha condiciones. 

Mencionó que la tortuga carey está bastante amenazada, se cree que hay un poco más de 1,000 hembras en todo el Pacífico Oriental. 

Influencia de Nate

Según González, las lluvias que causó la tormenta Nate en octubre de 2017, provocó la pérdida del 95% de los nidos que protegían en ocho playas solitarias en el sur de Rivas. Explicó que este fenómeno afectó a las 4 especies. 

La directora de Paso Pacífico afirmó que las olas producidas por el fenómeno climático Nate socavaron las costas y arrastró muchos nidos en playas solitarias y de arribada. “En una playa teníamos 20 nidos y se nos fueron todos. Antes de octubre ocurrió la arribada grande de tortugas y en octubre ocurrió la tormenta”, sostuvo. 

Sin embargo, la experta considera que este fenómeno permitió un cambio de arena que llevó nutrientes desde del mar y que beneficia al ecosistema. “Dio mejores condiciones para la eclosión de la arribada que siguió después, los nacimientos han sido bastante buenos. Las condiciones para las tortugas que llegan a desovar ahora son muchos mejores”, aseguró González.