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La insistencia del Procurador General de la República, Hernán Estrada, en afirmar que fue víctima de un supuesto atentado el pasado 6 de abril, ha metido en un tremendo problema a la Policía Nacional, que resolvió el caso desde el mismo día de los hechos, luego de entrevistar al funcionario, visitar el sitio, entrevistar a los vecinos y concluir que se trató de un intento de asalto.

Fuentes de la Policía y de la Secretaría del Frente Sandinista afirmaron que el caso Estrada ha sido tema de conversación en los últimos gabinetes sociales, en el sentido de encontrarle una salida digna sin que se afecte la imagen del Procurador, que ayer insistió en que alguien lo quiso matar, y sin que las autoridades del orden se vean golpeadas en su credibilidad por actuar al margen de la ley.

Las fuentes indican que luego de que las autoridades policiales concluyeron sus investigaciones la noche del 6 de abril y las remitieron al Ejecutivo, se le consultó a Estrada si se trataba de “algo personal” para buscar una justificación y respaldar por entero su versión, pero éste, incluso, dijo que no podía descartar nada, y lo más indicado era que la Policía profundizara más en las averiguaciones.

Pero lo único que podían hacer los oficiales de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) era capturar a los sospechosos de intentar robar un IPOD a Estrada, quienes estuvieron detenidos, pero al no encontrar pruebas suficientes para trasladar el caso a la Fiscalía, tuvieron que dejarlos en libertad.

“Es decir, a estas alturas, con todas las pruebas que han presentado en los medios, que demuestran que fue un rasguño, más el epicrisis o la constancia que salió publicada en EL NUEVO DIARIO, con la enorme cantidad de contradicciones, este hombre ha metido a la Policía en gran problema y no se sabe cómo va a salir”, dijo uno de los informantes.

¿Por qué un patólogo?

Una epicrisis-constancia del doctor Hugo Argüello, del Hospital Militar, elaborada el pasado martes luego de que EL NUEVO DIARIO preguntara por dicho documento a Estrada, señaló que el funcionario fue herido en el cuello por una bala, pero con enormes incoherencias, como la frecuencia cardiaca, la respiración y la presión arterial, que presentó al momento de ser atendido. El escrito médico detallaba más bien a una persona tranquilísima, no a alguien que acababa de sufrir un atentado a balazos, con el roce de un tiro en el cuello.

Tampoco se explica que sea un patólogo el que extienda epicrisis de heridos tratados en emergencia.

Hugo Argüello Martínez era el director del Instituto de Medicina Legal (IML) que emitió un dictamen en el que afirmó la urgencia de sacar de la Cárcel Modelo al entonces reo por corrupción, Arnoldo Alemán, porque estaba moribundo.

“No pueden (los de la Policía) decir que fue un atentado porque no hay autores de disparos en su contra, porque el único disparo que se registró fue el que hizo él mismo, ni pueden decir que se trató de un asalto, porque sería desmentirlo y quedaría en ridículo, por eso es que no hay resultados oficiales del asunto”, añadió nuestra fuente.

Granera nunca ha pronunciado la palabra atentado

Y eso es lo que explica la actitud que ha asumido la jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, quien ayer mantuvo su hermetismo sobre el avance de las investigaciones.

Tras la firma de un convenio con agentes de la comunidad donante la mañana de este miércoles, Granera insistió en que no brindará información del caso para no “entorpecer” el proceso investigativo.

“El caso del doctor Estrada está siendo investigado por la Policía Nacional. Yo no puedo en este momento adelantar ningún elemento de esta investigación, porque sería entorpecerla”, dijo Granera, quien aseguró que “esperamos esclarecerlo lo más pronto posible”.

Ante las preguntas de los periodistas, que intentaban conocer información sobre los casquillos de los cuatros disparos supuestamente efectuados en contra del Procurador --según denunció el mismo funcionario--, la Primera Comisionada respondió: “Una vez que lo tengamos esclarecido el caso, nosotros vamos a dar la información”.

“Nosotros requerimos seguir haciendo nuestro trabajo, sin emitir criterios. Yo he sido clara en que nosotros emitimos criterios en base a evidencias que alcancemos, que consigamos. En este momento yo no puedo dar información”, añadió. La jefa policial reiteró en que durante las pesquisas se detuvieron a “algunas personas y después las hemos dejado en libertad”.

“Es un proceso rutinario que hacemos en los distintos casos”, comentó sin brindar detalles.

“Me quisieron matar”, reitera Estrada

Ayer, el procurador que se ha negado a brindar declaraciones a EL NUEVO DIARIO, se declaró ofendido por la manera en que se ha manejado su caso, cuando habló con el Canal 12 y repitió que intentaron asesinarlo, aunque esta vez no culpó a nadie por el hecho.

Tanto las informaciones que han brindado los vecinos como las fuentes del Hospital Militar aseguran que lo que tiene Estrada en el cuello es un rasguño de 1 ó 2 centímetros de ancho por 5 ó 6 de largo, provocado por los supuestos delincuentes que intentaron robar su IPOD (una memoria portable que sirve para almacenar archivos y música).

“Ahí está el epicrisis que dice que la herida es de un balazo que me rozó, que logré sobrevivir, si esa bala hubiese (movido) un centímetro más o un milímetro más, hubiese fallecido, lo que demuestra que la persona que disparó enfrente de mí, su objetivo era asesinarme”, dijo Estrada en la entrevista.

A la vez, el Procurador negó haber responsabilizado a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua de lo que le había pasado, en un evidente cambio en sus posiciones iniciales de la semana pasada.

“En ningún momento yo he señalado a los obispos, a quienes yo respeto muchísimo”, dijo Estrada, para subrayar que “hemos tenido una excelente comunicación con ellos y no me he referido a ninguno”.

“Posiblemente, algunos se pudieran ver estimulados por ese tipo de llamados, por lo que, en primer lugar, la jerarquía eclesiástica y algunos sectores de la misma deberían de tomar seriamente el llamado que yo les estoy haciendo, a que no instiguen a la violencia”, señaló el Procurador en la conferencia que dio el 6 de abril, horas después de los hechos.

¿Un balazo o cuatro?

Añadió que no sería extraño para él que “si a un periodista que le lancen una piedra o que le hagan una pinta en su casa lo pongan o consideren como un mártir (mientras que) a alguien que le lanzan un balazo y que logra sobrevivir, mi persona en este caso, consideren que es quizás el rasguño de una dama, el celo de alguna persona o tal vez algún delincuente común, pero ellos (los periódicos) pueden especular de la manera que lo hacen”.