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Raul Salguero, especialista en gestión del riesgo de desastres de la Secretaría General del Consejo Superior Universitario Centroamericano, aseguró que los países que oficializan una política nacional ante el cambio climático se comprometen a hacer sostenible el desarrollo, tener mayor control y equilibrio sobre el aprovechamiento de los recursos naturales. 

El pasado 10 de enero, el Gobierno de Nicaragua presentó oficialmente al Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) la Política Nacional de Cambio Climático. En esa ocasión José Milán, asesor en temas de clima para la Presidencia, manifestó que la política está basada en 7 lineamientos, algunos de ellos son: desarrollo económico y social resistente al cambio climático y sistemas de producción, transporte y aprovechamiento de la energía sostenible. 

Según Salguero, es necesario que todos los países tengan una política ante el cambio climático y que sea una directriz que baje en cascada hacia todos los ministerios. 

“Con una política ante cambio climático se fortalecen y se hacen visibles a nivel internacional las acciones de cada gobierno en este tema. En el futuro pueden acceder a fondos del clima”, aseguró el experto. 

Salguero explicó que cuando un país emite su política ante el cambio climático, adquiere un compromiso mayor para equilibrar el uso de los recursos naturales. “En Centroamérica nos hace falta mejorar en ese aspecto. Debemos visualizar nuestros países a largo plazo, porque a este ritmo nos quedaremos sin suelo, bosques y agua”. 

Muchas expectativas

El presidente de la Alianza Nicaragüense para el Cambio Climático (ANAC), Carlos Méndez, consideró positivo el hecho de que el Gobierno presentara la Política Nacional de Cambio Climático. “Esperamos que contenga metas claras en la reducción de dióxido de carbono y la mitigación de desastres relacionados a fenómenos naturales. Esto es una antesala a la creación de un plan nacional ante el cambio climático”, expresó Méndez. 

Explicó que una política nacional es el primer instrumento para encarar el tema del calentamiento global. Luego sigue un plan nacional que contempla acciones puntuales en diversos sectores como una guía para normar prácticas de disminución de gases de efecto invernadero y cómo enfrentar el cambio climático. 

El tercer instrumento será una ley general ante el cambio climático y su reglamentación. Según Méndez, ayer presentaron en la Asamblea Nacional un ante proyecto de ley de cambio climático. “Dicha ley tiene varios objetivos, uno de ellos es redirigir inversión a territorios afectados por fenómenos naturales”, destacó. 

Otra de las propuestas es la creación de un fondo de seguridad para pequeños productores en caso de que sean afectados por el clima.    

Más protección de la naturaleza

El naturalista Jaime Íncer Barquero aseguró que el país debe cumplir con los compromisos de dicha política y que las autoridades no deben ser pasivas, como con otras leyes de carácter ambiental. 

Advirtió que con la reciente suspensión de la veda de pino por un año más, existe el riesgo de que madereros irresponsables no hagan uso racional de este recurso. 

“Dipilto es la cordillera más alta, infiltra y genera agua, de ahí nacen los afluentes del río Coco, que sufre cuando hay despale”, afirmó. 

Íncer Barquero explicó que los bosques de Nueva Segovia, Estelí y Madriz son los últimos remanentes de pinares al sur de América y que tienen mucho potencial para producir agua. “Nicaragua está abierta al saqueo de madera, si  no se controla a los madereros irresponsables”, aseveró el experto.