Jorge Eduardo Arellano
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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, minimizó que la ley que pena la suspensión terapéutica del embarazo esté causando muertes y afectando la salud de las mujeres en el país, y acusó a los medios de comunicación de inventar cifras de mortalidad materna.

Durante un discurso en la víspera de Navidad, Ortega dijo que su gobierno estaba asegurando el derecho a la salud, incluyendo la salud sexual y reproductiva.

“Yo tuve una reunión con los amigos, los hermanos de la Comunidad Europea, allí estaba la Embajadora, y les expuse ampliamente el fenómeno en Nicaragua, cómo se presentaba. Les explicaba que, independientemente de las normas establecidas, el Ministerio de Salud tiene un Manual de Procedimientos que no ha sido eliminado por la ley”, dijo el presidente.

Ley made in Ortega
Ortega, en alianza con la jerarquía de la Iglesia Católica, impulsó en 2006, mediante su bancada de diputados ante el Parlamento, una reforma al Código Penal, que fue apoyada por los liberales, para sancionar cualquier tipo de aborto, incluyendo el terapéutico que se practica en la mayoría de los países del mundo.

La medida les valió, a Ortega y a la Asamblea Nacional, la condena de organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, de grupos feministas, de asociaciones médicas y de países cooperantes.

“Hay un Código de Procedimiento que garantiza que cuando llega una mujer a un hospital, a un puesto de salud, en condiciones de riesgo para ella o para el niño, nos referimos aquí al parto, el médico tiene la responsabilidad de buscar cómo salvar la vida de ambos, de la mujer y la del niño. El médico está en la obligación. Salvarlos a ambos, es lo ideal”, expresó Ortega, quien pese a la ley, negó que se penalice el aborto con fines médicos.

“Si al final, desgraciadamente, no pudo salvarlos a ambos, lógicamente que habrá sobrevivido la madre o el niño, y esto no está penalizado, no se penaliza”, expresó Ortega, obviando que la misma ley expresa que quien colabore con la mujer a realizar un aborto, sea cual fuese el fin, será sentenciado con prisión de dos a tres años más la suspensión de su licencia.

Ignorancia o manipulación
Ortega, además, rechazó informes médicos y denuncias de organizaciones feministas y de derechos humanos que hablan de un aumento de muertes maternas por la penalización de la práctica médica.

“Es totalmente falso lo que andan diciendo de que, porque se aprobó en la Asamblea Nacional la penalización del aborto terapéutico, se están muriendo ahora montones de mujeres en Nicaragua. Esa es una gran mentira, una falsedad, porque eso no pone en cuestión ese Manual de Procedimientos que sigue ahí”, insistió Ortega, quien recalcó que la modificación al Código Penal en 2006 y su posterior actualización este 2007 no “están vigentes”.

“Fíjense cómo es esto de falso, que la ley ni siquiera está en vigencia, porque es parte del Código Penal, y éste todavía no lo he mandado a promulgar. ¿Por qué? Porque me mandaron un Código Penal que no es el que discutió y aprobó la Asamblea”, denunció el presidente, olvidándose de la reforma del anterior Código que sí está vigente.

Contra los medios, otra vez
“Es decir, ni siquiera ha sido promulgado el Código Penal y ya lanzaron la campaña de que están muriendo las mujeres en los hospitales. Fíjense cómo son las mentiras”, dijo Ortega, acusando una vez más a los medios de comunicación.

“Y claro, como algunos medios de comunicación entran en esa guerra mediática, es la guerra mediática, esos son los cañones y las bombas de ahora, algunos medios que se especializan en estar mintiendo y repitiendo la mentira, buscando cómo el pueblo se confunda, se desmoralice, y el pueblo termine desconfiando y adversando a su gobierno. Ese es el objetivo que persiguen esos medios”, insistió el presidente.