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La Direccion de Auxilio Judicial (DAJ) llevó ayer a los tribunales de Managua a los jóvenes Cristofer Vargas y Gustavo Hernández, acusados de formar un dúo que se dedicaba a realizar robos con armas de fuego en la capital. 

La jueza Indiana Gallardo, del Noveno Juzgado de Audiencias, aceptó la acusación en contra de los sospechosos, al considerar que los señalamientos que hizo el Ministerio Público reúnen suficientes pruebas para judicializar el caso. 

Vargas y Hernández recibieron la medida de prisión preventiva hasta el próximo 1 de febrero, fecha en que se programó la audiencia inicial, donde el Ministerio Público deberá presentar todas las pruebas que existen para elevar la causa a juicio oral y público y demostrar que los acusados son culpables. 

Los abogados defensores de los jóvenes manifestaron que en las próximas audiencias presentarán pruebas de que sus clientes son inocentes del delito de robo con intimidación. 

De acuerdo con la relación de hechos que hizo la fiscal del Ministerio Público, los acusados el pasado 10 de enero de este año circulaban en una motocicleta estilo mensajera en el barrio Laureles Sur a las 8:00 a.m.  

La víctima, un menor de edad al que supuestamente le robaron un celular, estaba recostada en la acera de su casa en dicho barrio de la capital. 

Como pasajero viajaba Vargas. Según la acusación, los sospechosos se detuvieron frente a la víctima para que luego Vargas se sacara de su cintura una pistola y se la colocara en la cabeza al menor. Una vez que consiguieron el celular, ambos acusados huyeron. 

La DAJ investigó a los dos jóvenes implicados en el asalto y el pasado 18 de enero fueron detenidos. A Vargas se le encontró un arma calibre 45, la que no tenía permiso para usarla, por lo que también fue acusado de portación ilegal de armas.  La fiscal del Ministerio Público sostuvo que los acusados también están involucrados en otros robos en moto.