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Al centro del entablado están colocadas la banca y barra que sostiene los 125 kilogramos de peso que Enoc Ponza —27 años, 1.40 metros—  intentará levantar por tercera vez. En cada uno de los extremos se ubican los tres jueces que valorarán su desempeño.

En su rostro se aprecia un rictus de tensión, sabe que es su última oportunidad para concretar el objetivo. Antes de colocarse en la banca, Ponza recibe las últimas recomendaciones por parte de su entrenador Miguel Zepeda. “Recordá hacer la pausa”, le orienta.

Luego de saludar a los jueces, se coloca sobre la banca, en donde le aseguran las extremidades inferiores y la cintura con un cinturón. La barra es colocada a una altura de 3 centímetros en el rag. El joven flexiona sus brazos y coloca sus manos sobre la barra, da un último respiro, y segundos después levanta la barra en ángulo recto, flexiona los 125 kilogramos hacia su pecho, vuelve a levantarla y la coloca en su posición inicial.

“Levantamiento válido”, exclama la voz por los altoparlantes, mientras el joven atleta emite un grito con el que libera toda la tensión del momento.

El movimiento dura apenas un minuto, pero es lo suficiente para que Ponza se agencie la medalla de oro en la categoría de 59 kilogramos, en la disciplina de Powerlifting, en los II Juegos Paracentroamericanos que se desarrollan en Nicaragua.

Dos años en la disciplina

Ponza es residente del barrio Monseñor Lezcano en Managua  y, según platica, ha estado vinculado al mundo de las pesas los últimos seis años de su vida, pero han sido los últimos dos los que tiene practicando powerlifting. 

“Antes practicaba fisicoculturismo, pero hace dos años atrás fue que empecé con esta disciplina”, recuerda.

Aunque el atleta señaló que a nivel internacional ya ha tenido la oportunidad de representar al país, sin lugar a dudas su actuación en estos Juegos Paracentroamericanos representa el máximo logro que hasta ahora ha alcanzado.

“En diciembre del año pasado estuve representando a Nicaragua en un torneo en México, pero desgraciadamente no estuvimos en los entarimados”, cuenta Ponza.

Un sueño hecho realidad

Luego de su participación en ese torneo internacional, comenzó a intensificar su preparación de cara al compromiso que representaba ser parte del grupo de seleccionados nacionales en powerlifting.

Tres veces por semana, los cuatro atletas que integran la selección, se reunían cada tarde con su entrenador para practicar las rutinas de pesas y la técnica correcta para realizar el levantamiento del peso. La preparación también requería que él debía cuidar su ingesta de alimentos para mantenerse en un peso adecuado.

Esta rutina de trabajo a la postre rindió frutos ya que él obtuvo la medalla de oro y su compañero de selección, Junior Alexander Pérez, obtuvo medalla de plata en los 49 kilogramos en el primer día de competencia de la disciplina.

“Son mis primeros juegos, y estoy muy orgulloso, muy emocionado”, sostuvo Ponza luego de la competencia del pasado martes en el gimnasio del Polideportivo España.

Él tiene un muy buen sentido del humor, y eso precisamente le ha permitido, también, explorar una faceta como actor ocasional en sketch de comedias, junto al actor cómico Rey Ruiz INN.

“He trabajado en televisión y en algunos videos musicales. Hace algún tiempo que no aparezco, pero siempre estoy a la orden si me requieren”, agregó Ponza.

Aspiraciones

Vive junto a su familia. Es el mayor de cuatro hijos, tres varones y una mujer. Concluyó el bachillerato hace algunos años y empezó a estudiar Mercadeo, pero tuvo que abandonar la carrera universitaria debido a que no podía continuar costeándola.

Desde entonces el joven se dedica al comercio informal junto con su papá, quien al igual que él es de baja estatura.

Al ser consultado sobre las vicisitudes que ha tenido que enfrentar a lo largo de su vida, refirió que ha sido complicado a veces, pero siempre ha contado con el respaldo de familiares y amigos.

“No tenemos un trabajo fijo, pero sí, apoyo a mi papá en su pequeño negocio. En un futuro me gustaría poder obtener un trabajo fijo, desearía que muchas personas apoyaran a los atletas paralímpicos con alguna oportunidad de empleo”, afirma Poza.

Agrega que en lo concerniente a su desempeño como deportista, se ha propuesto continuar entrenando para participar en una competencia deportiva que se desarrollará a mediados de este año en Colombia y a futuro ganarse un puesto para representar a Nicaragua en los VI Juegos Parapanamericanos que según el calendario olímpico se desarrollarán en Lima, Perú, en 2019 y posteriormente en unos Juegos Olímpicos.

“Tengo la esperanza de competir en los Juegos de las Américas y los Parapanamericanos en Perú, tenemos una competencia en Colombia también, y si Dios nos da vida para el año 2020 esperamos estar en las Olimpiadas especiales de Tokio”, expresa.

En el plano personal menciona que por ahora no está comprometido, “aún no aparece la mujer ideal para mí”, dice sonriendo, mientras agrega que está seguro que pronto eso cambiará.