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Las investigaciones de la Policía Nacional sobre el caso del Dr. Hernán Estrada, dadas a conocer ayer por el subdirector de esa entidad, comisionado Carlos Palacios, demostraron que no tienen ninguna evidencia que respalde la versión del Procurador.

Palacios estuvo al frente de una extraña conferencia de prensa, que más que eso fue la lectura de un comunicado, en lo que llamaron “avances de las investigaciones”, sin permitir preguntas de los medios que asistieron a la convocatoria hecha por Relaciones Pública de la Policía Nacional.

Al evento asistió Estrada vestido con una camisa guayabera blanca, pantalón negro y con una gasa y un esparadrapo en el cuello, más pequeños que los que lució el día de los hechos. Desde el inicio de la lectura del informe, por parte de Palacios, el Procurador se mostró distante del jefe policial, y se ubicó a unos dos o tres metros del podio.

El comisionado Palacios hizo énfasis que brindaban el informe atendiendo las reiteradas demandas de información por parte de los medios de comunicación, y de la población en general, sobre las investigaciones.

Palacios siempre usó palabra “lesión”

Señaló que las pesquisas indicaron que el 6 de abril, a las 8 de la mañana, tuvieron que Estrada había sido víctima de un ataque, ocurrido a las 7:45 minutos de la mañana de ese día, en el momento que realizaba ejercicios en el barrio Los Rugama, ubicado entre el kilómetro 12 ½ de la Carretera Sur y de la Carretera Vieja a León, acción que tuvo como resultado lesión en el cuello y su traslado inmediato al Hospital Militar.

La noticia provocó la conformación de un equipo técnico de investigaciones, conformado por especialistas de distintas áreas, que llegó al lugar de los hechos y solamente se encontró un casquillo.

A lo anterior se suma que varios testigos expresaron haber escuchado un solo disparo de arma de fuego, y que observaron a dos individuos desconocidos alejarse del lugar a bordo de una motocicleta.

"En la inspección ocular realizada, se localizó un casquillo de tipo pistola, evidencia que fue recolectada, embalada y remitida para su análisis respectivo al Laboratorio Central de Criminalística", señaló Palacios, lo que contradice la versión que brindó Estrada el pasado seis de abril, cuando manifestó que había sido víctima de cuatro disparos.

Arma disparada, se usó en otro asalto

De igual manera, las investigaciones arrojaron que producto del análisis pericial balístico realizado, se determinó que el arma con la que se disparó el casquillo encontrado en el lugar, fue utilizada también en un hecho delictivo ocurrido el 29 de marzo pasado.

“La víctima de este hecho delictivo ya fue entrevistada por la Policía Nacional y se avanza en la investigación”, leyó Palacios, lo cual indica que quienes portaban el artefacto no eran sicarios, pues la persona que afectaron el 29 de marzo está viva y no fue objeto de ningún atentado, sino de un robo.

Estrada aseguró el 6 de abril en la conferencia de prensa que brindó luego de los hechos, que quienes lo intentaron matar eran personas alentadas por las últimas declaraciones que brindaban en ese momento los obispos de la Conferencia Episcopal, sobre alzamiento en armas de algunos grupos en el norte del país, las cuales fueron publicadas por EL NUEVO DIARIO.

“En el proceso de investigación se ha detenido a algunas personas sospechosas con antecedentes penales, las que al no ser reconocidas por el afectado fueron puestas en libertad”, señaló Palacios.

La increíble epicrisis y “no podemos determinar móvil”

Palacios también leyó un extracto de la epicrisis contradictoria, publicada por EL NUEVO DIARIO, que fue elaborado por el patólogo Hugo Argüello, en el que se menciona una herida en el cuello de Estrada, por un arma de fuego, aunque el comisionado no emitió ningún criterio sobre el mismo.

"Hasta el momento, el estado actual de las investigaciones, y no habiendo identificado aún a los autores de este hecho, la Policía Nacional no puede establecer las motivaciones del mismo; no obstante, continuaremos trabajando para su esclarecimiento", expresó el subdirector de la Policía para agradecer la presencia de los medios y retirarse.

Estrada comparó a medios con rottwailer

Estrada, quien se mostró amenazante aquella tarde del 6 de abril, ayer, luego de escuchar el informe con un rostro absolutamente serio, pareció dubitativo sobre si hablar o no con los periodistas, pero al final se decidió a acercarse al micrófono.

“Agradezco y reconozco el esfuerzo que está realizando la Policía, su iniciativa profesional y su alta capacidad con la que coincido plenamente, y también agradezco a todos aquellos que no me han tratado como al ciudadano nicaragüense Natividad Canda. Gracias", dijo Estrada, para luego retirarse sin querer responder a las decenas de preguntas que quedaron en el aire de parte de los medios.

Canda murió destrozado por dos perros rottwailer el 10 de noviembre de 2005, en un taller de la Lima de Cartago, en Costa Rica, cuando se introdujo furtivamente en la propiedad.