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Una investigación desarrollada por un grupo de científicos del Instituto Politécnico de la Salud Luis Felipe Moncada (Polisal), descubrieron por primera vez en Nicaragua el cromosoma filadelfia negativo que afecta a pacientes con leucemia mieloide crónica.

El doctor Allan Pernudi, director del Laboratorio de Biología Molecular del Polisal que opera en la estatal Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, explicó que la investigación se desarrolló el año pasado. 

Durante el proceso se analizaron las muestras de 29 pacientes, detectándose en 14 de estos el cromosoma filadelfia negativo. Este tipo de cromosoma genera una mutación en el gen Janus Kinasa 2 (JAK2), la cual produce que en la sangre se incremente la cantidad de glóbulos rojos y plaquetas.

“En JAK2 hay una condición que se llama Policitemia Vera. Esa Polisemia viene del término Poli, mucho, citemia célula. Una persona normal tiene 15 gramos de hemoglobina, esas personas (con JAK2) tienen 21 gramos, porque la Policitemia Vera lo que produce son muchos glóbulos rojos”, explica Pernudi.

Agrega que el segundo efecto que genera el JAK2 se denomina trombositocis esencial, es decir el incremento de plaquetas en el torrente sanguíneo.

“Una persona normal tiene 400,000 plaquetas, esas personas han venido aquí hasta con dos millones de plaquetas, una gran cantidad de plaquetas y eso los vuelve propensos a sangrados, estar expuestos también a riesgos trombóticos que no es el comportamiento clásico de una leucemia”, manifestó Pernudi.

De acuerdo con el científico, la importancia de haber descubierto esto permitirá a los pacientes acceder a un mejor tratamiento para combatir los males que les afectan.

Impacto 

Esta es la segunda investigación desarrollada por el Polisal en materia de análisis molecular que se publica a nivel internacional. La primera de ellas estuvo vinculada al descubrimiento de la hemoglobina presbiteriana en octubre del año 2016 y que convirtió a Nicaragua en el quinto país en los que se había descubierto (Estados Unidos, Japón, España y Alemania son los otros cuatro).

Este tipo de hemoglobina se transmite genéticamente de los padres a los hijos y causa que la sangre tenga baja afinidad por el oxígeno, lo que da como resultado anemia moderada a leve.

Desde que inició operaciones en 2015, el laboratorio de Biología Molecular ha realizado cerca de 300 análisis en pacientes con leucemia mieloide crónica.