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Esta semana el Ministerio de Salud (Minsa) reportó 11 casos de  leishmaniasis, o lepra de montaña, en el departamento de Matagalpa, de los cuales tres son niños, siete adultos y el último caso confirmado es el de una niña habitante de la comunidad La Estrellita.

Según el Mapa de Padecimientos de Salud, publicado por el Minsa en el 2016, se registraron 5,393 casos de lepra de montaña, que dejaron una tasa de fallecimiento del 8.52%, mientras que el año pasado la cifra disminuyó, al contabilizarse 4,338 casos confirmados con una tasa de fallecimiento de 6.78%. 

Según el doctor Jorge Neira, especialista en dermatología, la leishmaniasis o comúnmente conocido como lepra de montaña se transmite a través de la picadura del mosquito Flebotomo. Esta enfermedad endémica se desarrolla en áreas del trópico húmedo de las zonas montañosas.

“La leishmaniasis se transmite por medio de la picadura de un mosquito infectado. Como es una enfermedad endémica está limitada a una zona específica, donde generalmente la gente ya tiene alguna inmunidad respecto a la enfermedad, son inmunes a que le pique otra vez el mosquito y se les vuelva a desarrollar la enfermedad”, explicó el especialista.

Por eso es importante, “que las personas que no son de la zona donde se ha desarrollado este brote epidémico, tomen las medidas correspondientes para evitar el piquete de mosquito”, recomendó.

El especialista detalló  que “las zonas endémicas están limitadas al norte de Matagalpa, en las zonas montañosas, Jinotega, Caribe Norte, Caribe Sur y Nueva Guinea”. 

Existen tres tipos de lepra de montaña, unas más graves que otras. La más común referente a los casos reportados se manifiesta en el lugar del piquete, se forma una roncha que posteriormente se vuelve úlcera. 

“La úlcera tiene unas características bien específicas. La úlcera se desarrolla en dependencia del tipo de leishmaniasis, porque así se llama el parásito que puede ser cutáneo (sobre la piel), o puede emigrar a la mucosa (revestimiento interno de la nariz), y destruirla como tal. Esta úlcera puede empezar atacando la oreja, pero más que todo se da donde pica el mosquito”, indicó. 

Recomendaciones

En primera instancia, el especialista recomienda dirigirse al centro de salud más cercano o  buscar a un dermatólogo. “Lo fundamental ante esta enfermedad es la atención clínica para que al paciente se le practiquen los exámenes correspondientes, se le realice un diagnóstico y se le brinde un tratamiento específico”, recomendó.

Actualmente la lepra se trata y se cura, siempre y cuando el paciente sea tratado adecuadamente, con los tratamientos necesarios y que el diagnóstico sea oportuno, añadió. “La fase del tratamiento es bien complicada porque va en dependencia del tipo de leishmaniasis que presente, si es cutánea o no cutánea”, expresó.

Si la leishmaniasis es cutánea no desarrolla inmunidad, pero si es mono-cutánea sí, porque emigra a otras partes internas del cuerpo. En algunas ocasiones la mono-cutánea también inicia en la piel y después de los 5 o 6 años empieza aparecer en la mucosa.

Jornada de fumigación 

Como parte de las acciones para controlar el brote, las autoridades del Minsa han realizado jornadas de fumigación en las zonas afectadas de Matagalpa. Sin embargo, el especialista señala que la fumigación es adecuada pero no evita la transmisión de la enfermedad.

“Las jornadas de fumigación se realizan dentro de las casas, pero no en el bosque, recordemos que si el padre de familia o el hijo van al monte, le pica el zancudo y es susceptible a  la leishmaniasis”, añadió.