•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Ocho de cada diez mujeres pobres nicaragüenses recibieron al menos cuatro consultas de atención prenatal por personal calificado durante su último embarazo, refleja un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que sitúa a Nicaragua como el país en Mesoamérica con mayor proporción de mujeres pobres que recibieron la atención prenatal mínima que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

El estudio que afirma ser el más extenso sobre cobertura y oportunidad de atención prenatal que se ha realizado hasta ahora en mujeres pobres de Mesoamérica, refleja que cumplieron con la norma internacional relativa al número mínimo de consultas un 15% de las mujeres pobres en Panamá, un 18% en Guatemala, un 52% en México, un 61% en Honduras y un 81% en Nicaragua. 

Publicado por el BID en octubre de 2017, el estudio se realizó en Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y El Salvador mediante el análisis de entrevistas a 8,366 mujeres del quintil más pobre que tuvieran entre 15 y 49 años. A las mujeres se les preguntó sobre las atenciones que recibieron durante su parto más reciente en los últimos dos años.

Los investigadores se centraron en las mujeres pobres de Mesoamérica porque son “quienes suelen estar expuestas a factores de riesgo obstétrico como nutrición inadecuada, educación limitada y pocos conocimientos en materia de salud”, aunque “con frecuencia son quienes tienen la menor probabilidad de buscar atención”, explica el estudio.

Nicaragua con más cobertura

Sobre Nicaragua se asegura que “se observó el promedio más elevado de consultas con profesionales calificados entre mujeres embarazadas”, lo que se refleja en que un 95% de las mujeres entrevistadas asistieron por lo menos a una consulta de atención prenatal con personal calificado, y que la cobertura de estas atenciones en todos los municipios del país supera el 90%. 

Los profesionales calificados a los que hace mención el estudio son médicos y enfermeras profesionales, mientras que el personal no calificado son entre otros, “parteras que no han recibido certificación, auxiliares de enfermería sin estudios universitarios, trabajadores comunitarios de la salud, técnicos de laboratorio, asistentes de farmacia o curanderos tradicionales”.

Factores asociados

También se revela que en Nicaragua un 90% de las mujeres que formaron parte del estudio reportaron estar expuestas a medios masivos de comunicación durante el embarazo, lo que según los investigadores aumenta las probabilidades de cumplir con las directrices internacionales sobre la atención prenatal. 

Otra asociación que encontraron en Nicaragua es que las mujeres que tenían un menor número de partos y mayor edad tenían más probabilidades de asistir a cuatro controles prenatales de personal calificado. Mientras que las mujeres con educación secundaria tenían una mayor probabilidad de asistir por lo menos a una consulta. 

Y las mujeres nicaragüenses que habían sufrido complicaciones obstétricas en partos anteriores presentaron mayores probabilidades de asistir a controles prenatales con personal calificado durante el primer trimestre de gestación.

Mejorar servicios de planificación

Dentro de las recomendaciones que hace el BID a Nicaragua se encuentra la introducción de “mejoras al sistema de salud con el fin de mejorar el acceso de las mujeres a los servicios de planificación familiar”, puesto que un tercio de las mujeres nicaragüenses reportaron no haber deseado quedar embarazadas. 

La recomendación también se basa en que en Nicaragua el estudio detectó que “muchos establecimientos siguen careciendo de métodos anticonceptivos”, aunque el Plan Nacional de Salud sitúa a la planificación familiar dentro de sus prioridades.

A los países en general recomiendan que se establezcan prioridades para los servicios de salud a los grupos más vulnerables de mujeres, entre estas mujeres solteras, con menor nivel educativo, adolescentes e indígenas.