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Los científicos de la Universidad de Constanza en Alemania visitaron la laguna de Apoyeque, en Managua, y determinaron que junto a Asososca, de la capital, son las mejores conservadas de las siete que visitaron, más los dos lagos.

Los especialistas estuvieron en las lagunas de Tiscapa, Xiloá, Asososca en León, Tigre, Apoyo y Masaya. Se llevan más de 500 muestras de peces para hacer sus investigaciones sobre el proceso evolutivo y de adaptación a las condiciones que brindan las lagunas. En Apoyeque colectaron más de 100 mojarras de las que extrajeron la misma cantidad de tejidos para analizar.   

Un objetivo fue evaluar la salud de estos recursos naturales y se encontraron con que Apoyeque está en excelentes condiciones. El Nuevo Diario acompañó a los expertos y constató el buen estado de la laguna. 

Apoyeque forma parte de la Reserva Natural Península de Chiltepe, un complejo que conforman los cerros Cuapes y la laguna de Xiloá, al suroeste de la capital.

La principal amenaza de la reserva son los cazadores. Alejandro Sánchez/END

Poco Accesible

Julian Torres-Dowdall, unos de los expertos de Constanza y quien realizó las pruebas de calidad de agua, aseguró que Apoyeque tiene 80% de oxigeno hasta 15 metros de profundidad. 

Esta laguna es salobre y está en los rangos normales, 2.5 gramos de sal por cada litro, dijo Torres-Dowdall. Explicó que cuando hay contaminantes en un cuerpo de agua salobre, los niveles decaen por debajo de 1 gramo. Sus laderas muy empinadas están bastante arborizadas. 

Baja nivel de agua

El único aspecto negativo que llamó la atención de los expertos es la disminución en el nivel de las aguas. A orilla de la laguna se observan las piedras apiladas de dos metros, pintadas de blanco por las algas muertas que años atrás las cubrieron. 

Sin embargo, dentro de la laguna hay mojarras y guapotes. Los expertos encontraron que los peces en este cuerpo no son muy grandes para fines de captura y venta, a diferencia de la laguna de Xiloá, donde es más fácil encontrar una mojarra de buen tamaño. 

Otro indicador de la salud de Apoyeque son los animales silvestres como las loras. Esta especie de ave amenazada tiene como refugio esta laguna por estar relativamente aislada. Son pocos los caminos para descender a la ribera de la laguna y el trayecto dura 40 minutos aproximadamente. Subir para regresar toma una hora, si se está en buena condición física.  También se observan aves acuáticas que cruzan las paredes de la laguna procedentes del lago de Managua. Hay reptiles como víboras y lagartijas.

 En Apoyeque colectaron más de 100 mojarras de las que extrajeron la misma cantidad de tejidos para analizarlos. Alejandro Sánchez/END

Cacería  e incendios amenazan 

A pesar que es relativamente difícil acceder a la laguna de Apoyeque, sobre todo por los acantilados, hay cazadores  que llegan desde lugares cercanos, incluso desde la capital. 

Prueba de esto es que cuando los científicos de Alemania realizaban su investigación un grupo de jóvenes, como de 10 personas, se les acercó. Uno de ellos portaba un saco en el que traía una lora adulta como de unos 60 centímetros, de la especie frente azul (Amazona farinosa). 

El que la capturó no dijo su nombre, pero confesó que la derribó con una hulera o tiradora. La bióloga Melisa Olave, otra de las expertas de Constanza, les pidió que la liberaran. “Por favor les pido que la dejen ir, déjenla vivir en la naturaleza. No le hagan nada”, manifestó. 

El cazador que la atrapó reveló que la vendería en US$50.  Otro de los cazadores expresó que venían desde La Paz Centro.En el transcurso del día se escucharon detonaciones de armas de fuego. 

Los guías que acompañaban a los científicos indicaron que eran disparos de escopetas o rifles que utilizan cazadores de venados, mientras el vigilante de una estación de telecomunicaciones declaró que se trataba de un grupo de personas armadas que le manifestaron que venían de la capital a cazar. 

Por otra parte, los cazadores de garrobos son los principales causantes de incendios forestales en las laderas de Apoyeque, dijo uno de los guías. Actualmente en la parte norte del cráter se observa una parte quemada producto de esta práctica.

Investigación apenas comienza

 Con en el trabajo en las lagunas del país la investigación apenas comienza, indicó la bióloga Melisa Olave, quien declaró además que cada una tiene una estructura poblacional que es bastante pronunciada. “Mi trabajo es ver si realmente son especies distintas o solo es una diferenciación chica”.

Un grupo de científicos de Alemania hizo un estudio en Apoyeque. Alejandro Sánchez/END

La investigación es para responder a la pregunta de cómo cambian de negro a rojo las mojarras. “La idea es ver qué genes están codificando esas tonalidades. Cuando son crías son todos negros, pero cuando crecen algunos se vuelven rojos”.  

Un pedazo de tejido muscular para investigar la secuencia de ADN, los ojos que se usan para estudiar la evolución de la visión y las branquias para saber cómo sobreviven los peces de la laguna de Tiscapa ante el grado de contaminación, es lo que se llevan los científicos. 

Los primeros resultados de estas investigaciones podrían estar para finales de este año, principalmente en el trabajo que realiza Olave, sobre la relación genética entre las mojarras. 

En todas las lagunas, los científicos colectaron unas 500 muestras. Una vez terminadas las investigaciones podrían ser publicadas en revistas prestigiosas como  Evolution, Molecular Ecology, Sistematic Biology, Nature y Science, dijo Olave.