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  • Agencias

El ex primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra, fugitivo de la justicia en su país, vuela hoy de los Emiratos Árabes Unidos a Nicaragua, donde se le ha garantizado un pasaporte diplomático, informan medios tailandeses.

Thaksin ha estado en los Emiratos durante el mes pasado, según una revista de negocios árabe. El pasaporte de Thaksin fue cancelado el pasado lunes, después de que se le acusara de incitar a sus seguidores a crear el caos en Tailandia en un intento de derrocar al gobierno a través de los mensajes que enviaba desde el extranjero.

El ministerio de Asuntos Exteriores tailandés confirmó hoy que en enero Nicaragua extendió un pasaporte diplomático a Thaksin como "enviado especial" en asuntos de inversión extranjera. El gobierno tailandés ya ha solicitado a Nicaragua la extradición de Thaksin aunque no existe acuerdo de extradición entre ambas naciones.

Thaksin, un acaudalado empresario de las telecomunicaciones que estuvo al frente del gobierno de Tailandia entre 2001 y 2006, afronta una condena a prisón de dos años por abuso de poder y se ha ordenado su detención. Además se le acusa de haber incitado las violentas protestas que acabaron por obligar al gobierno de Bangkok a suspender la cumbre regional de la ASEAN el 11 y 12 de abril. Thaksin fue apartado del poder en 2006 y afirma que fue acusado injustamente por su popularidad entre las clases más desfavorecidas.

Su pase: el precedente de Fujimori en Japón
La decisión que tomó Nicaragua  de dar un pasaporte diplomático al ex primer ministro tailandés fugitivo Thaksin Shinawatra recuerda el caso de Alberto Fujimori, quien gozaba a título excepcional de la doble nacionalidad en Japón tras abandonar el poder en el Perú. La presidencia hizo el anuncio el miércoles, tras la anulación por Bangkok del pasaporte tailandés de Thaksin.

Hasta ahora se desconocía el paradero de Thaksin, quien huyó del país en agosto de 2008 para escapar a una condena por corrupción y sobre quien pesa una orden de captura por su presunta implicación de la violencia que sacudió los últimos días Bangkok. La legislación sobre los pasaportes diplomáticos varía según los países. La mayoría no conceden ninguna inmunidad a los detentadores de esos documentos por no considerarlos una prueba de nacionalidad.

El ex presidente peruano Alberto Fujimori, condenado en su país el 7 de abril a 25 años de prisión por "crímenes de lesa humanidad", gozó de 2000 a 2005 de la protección de Japón, el país de sus ancestros. Hijo de japoneses que emigraron al Perú, Fujimori se refugió en Tokio tras renunciar por fax a la presidencia peruana, luego que su gobierno se viera desbordado por una crisis política desatada por escándalos de corrupción.

Japón, cuya legislación prohibe en principio la doble nacionalidad, hizo una excepción con él y lo trató como a un ciudadano nipón de pleno derecho. Fujimori, sin embargo, siempre conservó su pasaporte peruano, e incluso lo renovó un día, pese a las órdenes de captura lanzadas contra él en Lima, presentándose en forma sorpresiva en el consulado peruano en Tokio.

El gobierno nipón siempre se negó a extraditar al Perú a Fujimori, considerado como un héroe por haber acabado por la fuerza con una toma de rehenes de cinco meses en la embajada japonesa en Lima, en 1996-1997. Fujimori ordenó al ejército que atacara, acción que se saldó con la muerte de 14 guerrilleros de izquierda, un rehén y dos soldados. Según una versión, algunos de los rebeldes se había rendido cuando fueron muertos. Tras la acción, Fujimori se paseó entre los cadáveres.

Alberto Fujimori abandonó sopresivamente Japón en noviembre de 2005 y se dirigió a Chile, sin contar al parecer con que este país lo detendría y que finalmente lo extraditaría a Lima para ser procesado.