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Médicos nicaragüenses y estadounidenses continuaron ayer realizando cirugías para corregir problemas de conducción eléctrica del corazón en el Hospital Militar Escuela “Alejandro Dávila Bolaños”. 

La IX Jornada de Electrofisiología Cardíaca es desarrollada por nueve especialistas de la brigada médica For Nicaragua Health y diez personas, entre médicos especialistas, enfermeras y técnicos del hospital Militar. En total, ocho pacientes de distintos puntos del país serían beneficiados con esta iniciativa. 

“Los pacientes regresan a llevar su vida normal sin medicamentos, es un gran logro y un avance de esta técnica que, aunque ya la tenemos en el país, todavía hay casos muy complejos como estos que se están realizando en la jornada que requieren de apoyo de colegas extranjeros, y de algunos medios y dispositivos que no contamos en el país y que traen y nos apoyan, para el beneficio del paciente”, indicó el doctor Rolando Jirón, cardiólogo del hospital Militar. 

El doctor Jay Koneru, especialista de la Universidad de Medicina de Virginia, Estados Unidos, afirmó que de un 95-99% de pacientes se recuperan satisfactoriamente.

“Los más beneficiados son los que tienen edades de entre 20 y 25 años, dado que mejora completamente su calidad de vida, ya que ellos sufren riesgos de muerte súbita, desmayos y otros tipos de complicaciones secundarias”, precisó. 

En los últimos diez años, se han implantado marcapasos y se han realizado ablaciones a más de 200 pacientes nicaragüenses, destacó Koneru. 

Resultados positivos

Manuel Pacheco, de 54 años y originario de Granada, es uno de los tres pacientes operados en el primer día de la jornada. “Después de haber pasado tres años sufriendo por este problema, al venir aquí he sido muy bien atendido, es agradable que le digan a uno: estás curado”, indicó Pacheco. 

Por su parte, el paciente Giovanni Morales, de 42 años y originario de Carazo, indicó: “Ya me había sometido a este tratamiento, pero no se había podido realizar en su totalidad, pero ahora gracias al seguimiento que me dieron en la brigada médica, tuvieron éxito en la operación. Voy a tener una mejor vida y mi familia también”.

Cada operación puede llegar a costar hasta U$30,000 en Nicaragua y este precio puede triplicarse si los pacientes se realizaran este procedimiento en el exterior, puesto que los materiales empleados tienen altos costos, agregó el doctor Jirón. 

La mayoría de trastornos de arritmias son genéticos y hay una gran cantidad de nicaragüenses afectados por este mal. “A veces nos encontramos con noticias de que tal vez alguien iba manejando y tuvo una muerte súbita o que estaba comiendo y de repente murió, ese puede ser un ataque de taquicardia, una arritmia maligna, que desencadene la muerte”, declaró Jirón.