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El estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) informó ayer que mantiene apagadas sus plantas geotérmicas debido a la abundante agua y viento que permiten sostener la producción eléctrica del país.

El ICE explicó que, desde el 19 de enero pasado, mantiene en reserva y listas para entrar en operación cuando sean requeridas sus plantas geotérmicas ubicadas en los campos Mainieri Protti y Las Pailas, al pie del volcán Miravalles, en la provincia de Guanacaste (noroeste).

El 65% de la energía desde entonces se ha producido con las 16 plantas eólicas y las hidroeléctricas que no tienen embalses, y el resto de la energía la han proporcionado las hidroeléctricas con embalses, las solares, así como un pequeño aporte de la biomasa proveniente de los residuos de la cosecha de caña de azúcar.

“Al contrario de otros países, en Costa Rica el recurso geotérmico se administra en vez de explotarse, lo que nos facilita extender la vida útil de los campos”, comentó en un comunicado el presidente del ICE, Carlos Obregón.

Las seis plantas geotérmicas situadas en los dos campos del país suman 207 megavatios de capacidad instalada.

“La complementariedad de la matriz eléctrica costarricense

permite que las fuentes firmes -como la geotermia y el agua de los embalses- sirvan de base y al mismo tiempo completen la curva de demanda. En medio incorporamos las fuentes variables, que en estas semanas han sido abundantes y les hemos sacado provecho”, explicó Luis Pacheco, gerente de Electricidad de la institución.

En Costa Rica, las empresas privadas están habilitadas por ley para generar un máximo del 15% de la electricidad del país y el resto le corresponde al ICE, que funciona casi como un
monopolio estatal.