•   Carazo, Nicargua  |
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Sentado en una silla de escritorio del colegio donde Alejandro Talavera Lezama imparte clases de educación física, en medio de lágrimas, dolor y angustia, recordó el trago amargo que ha vivido durante once años tras la desaparición de su único hijo, Aramiz Yamall Talavera Aburto.

Eran las tres de la tarde del 2 de febrero del año 2007, Aramiz Yamil apenas tenía la edad de 22 meses, cuando misteriosamente desapareció del interior de la vivienda de sus padres, ubicada en el municipio de El Rosario, Carazo.

“Ya son once años los que llevamos buscando al niño, él este 19 de abril cumplirá 13 años de edad, pero como por arte de magia mi hijo desapareció, yo ese día estuve cuidándolo en la mañana porque su mamá había salido a hacer un mandado, cuando ella llegó me fui porque me tocaba hacer el examen en la escuela de manejo, cuando yo regresaba a las tres de la tarde más o menos, un amigo me dijo que me apurara porque se me había perdido mi hijo, en ese momento pensé que estaba dándome una broma, pero al llegar a la cuadra de mi casa vi mucha gente y una patrulla de la Policía”, dijo Talavera.​

En continuación del relato, Talavera expresó que su exesposa, Yessenia Lisbeth Aburto, en el instante le comentó que el niño estaba jugando en un corredor dentro de la misma casa, ella se encontraba doblando ropa, pero que cuando llamó al niño para darle de comer un banano, el menor ya no respondió.

“En mí hay una incertidumbre y una sola pregunta, para poder llegar al corredor donde estaba el niño jugando, hay que pasar la sala y antesala de la casa, yo salí y no sé si cerré bien la puerta de la casa o solo quedó de empujar, pero nadie vio nada, nadie escuchó un llanto o grito, hay muchas hipótesis, pero ninguna hasta el momento es válida”, relató el desconsolado padre.​

Policía, sin respuesta

Desde ese 2 de febrero, hace once años, la familia Talavera Aburto no ha parado un solo día de buscar al menor y, aunque el caso aún está vigente en la Policía Nacional del departamento de Carazo, nunca han obtenido una respuesta positiva. Para Juana María Lezama, abuela paterna de Aramiz Yamil, los últimos once años han pasado muy lentos y han sido los más dolorosos de toda su vida. “Todos los 2 de febrero que el niño cumple un año más de desaparecido, mi hijo se encierra en su cuarto y llora amargamente, eso me parte el alma, pero nosotros sentimos y tenemos fe que un día Dios nos hará el milagro de encontrar a mi muchachito, yo siempre he dicho que nos faltó más apoyo de la Policía Nacional, porque hubieran cerrado fronteras, parado buses en la carretera, en las paradas, a nivel internacional, pero no lo hicieron, se enfocaron en apresar a mi nuera y a mi hijo en calidad de investigados, sabiendo que ellos eran sus padres y estaban sufriendo”, expresó doña Juana María.