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Un total de 22 pequeñas y medianas empresas (pymes) y dos cooperativas de pescadores de la comunidad costera de Las Peñitas y Poneloya, ubicadas a 20 kilómetros al suroeste de León, están promoviendo el manejo adecuado de los residuos sólidos.

El cambio de conducta de los lugareños forma parte del proyecto Creando las condiciones y capacidades para el manejo sostenible de residuos sólidos entre empresas pequeñas y medianas, así como de pescadores artesanales en dicha zona costera. 

Esta iniciativa, que duró cinco meses, fue ejecutada por la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), con el respaldo del Fondo Canadá para Iniciativas Locales (CFLI).

Lucy Valenti, presidenta de Canatur, explicó que este es un proyecto piloto que se ejecutó en Las Peñitas y Poneloya, pero que será replicado en otros municipios que poseen zonas costeras, que igualmente tienen problemas de contaminación ambiental, además que necesitan de la transferencia de conocimientos para el manejo adecuado de los recursos sólidos.

Valenti detalló que las dos cooperativas de pescadores fueron capacitadas y dotadas de molinos para la elaboración de harina de pescado. 

“En vez de que tiren los residuos sólidos o desechos de la pesca a las costas, que las reconviertan en harina de pescado, que es un beneficio, un ingreso adicional para ellos”, precisó la presidenta de Canatur.

En el caso de las pymes, que en su mayoría son negocios de alimentos y bebidas, se les capacitó en el manejo adecuado de los residuos, así como en temas de sostenibilidad, rueda de negocios y comercialización.

Según Valenti, el proyecto en su conjunto tiene que ver con un cambio de actitud. “Hay que sensibilizar a la gente sobre los temas ambientales, de sostenibilidad y también de cómo hacer un buen uso de los desechos, que podrían ser reciclables en vez de que estén impactando de manera negativa en el ambiente”.

Por su parte, Dionisio Suárez, presidente de la Cooperativa Estrella del Pacífico, en Poneloya, que aglutina a 14 miembros, expresó que, además de recibir los conocimientos y técnicas necesarias para la elaboración de harina de pescado, también fueron beneficiados con un molino para iniciar el establecimiento de un negocio.

Suárez, de 44 años, agregó que actualmente están produciendo pequeñas cantidades de harina de pescado por la poca materia prima, pero han establecido un centro de acopio para los desechos de pescados y otros mariscos, para producir una mayor cantidad de harina. La libra de harina artesanal de pescado tiene un costo de entre C$40 y C$45.

En tanto, Santos Pravia, representante del Proyecto Comunitario Palo de Oro, en Las Peñitas, afirmó que se dedican a realizar tours en la isla Juan Venado, además que aportan al establecimiento de viveros de iguanas y tortugas.

“Estamos procesando harina de pescado, producimos poca cantidad porque carecemos de materia prima, además que no tenemos un mercado establecido para ubicar nuestro producto, pero estamos interesados en desarrollarnos y producir calidad”, contó Pravia, quien representa a 10 pescadores artesanales.