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La embajadora de Estados Unidos, Laura F. Dogu, dijo que la reciente reforma electoral que promovió el Gobierno de Nicaragua para quitarle funciones al presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, y transferírselas al vicepresidente de ese Poder del Estado, fue “una oportunidad perdida”.

“Es una lástima que no han aprovechado la oportunidad de hacer los cambios necesarios, porque Roberto Rivas fue sancionado y está en investigaciones en diferentes países en este momento, entonces fue una oportunidad perdida”, comentó la diplomática estadounidense.

La reforma a la Ley Electoral fue aprobada en el Parlamento el pasado 7 de febrero con 74 votos. En ella se le quitó funciones al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), trasladando todas las facultades administrativas y representación legal de ese Poder del Estado a la figura del vicepresidente.

Con ese cambio, el actual presidente del CSE se mantiene en el cargo pero sin los poderes administrativos y financiero que ejercía. El cambio a la Ley fue propuesto por la bancada del gobernante Frente Sandinista (FSLN) y el plenario del Poder Legislativo la aprobó con carácter de urgencia.

Los diputados modificaron el Artículo 14 de la Ley 331, que define las funciones del presidente y vicepresidente del CSE. Al ser consultada sobre si la reforma tendría incidencia en el proyecto de Ley Nica Act, que en cualquier momento puede ser discutido en el Senado estadounidense, la embajadora Dogu manifestó que “muchas personas en Estados Unidos están monitoreando lo que ocurre en Nicaragua”.