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Redacción central y agencias de prensa

“Un estilo considerado por muchos autoritario hizo que este político polarizara la sociedad en dos bandos irreconciliables. Para unos fue un político con corazón y defensor de los pobres, pero para otros fue un déspota con poco sentido para las reglas del juego democrático”. Lo anterior es la descripción que hace un diario de Bangkok que muestra el perfil de su ex primer ministro Thaksin Shinawatra.

Policía, millonario y político

Después de todo, Shinawatra no es cualquier tailandés. Sus datos biográficos señalan que en 1987, Thaksin abandonó el cuerpo policial para embarcarse junto a su esposa en el negocio de distribución y alquiler de ordenadores a departamentos gubernamentales, entre éstos el de la Policía.

Shinawatra Computer Company creció rápidamente con ayuda de los contratos firmados con el Gobierno y con los monopolios de telefonía móvil, televisión por cable, y, más tarde, satélites de comunicaciones. Así creó un imperio de telecomunicaciones a fines de los años 80 y se hizo millonario, entre otras cosas, debido al monopolio en el sector de los teléfonos móviles.

En los años 90, Thaksin tuvo distintos cargos en el gabinete, hasta fundar en 1998 su propio partido Thai Rak Thai, TRT, o “Tailandeses Aman lo Tailandés”, cuyo claro triunfo lo llevó al gobierno tras las elecciones de 2001.

Thaksin alcanzó un meteórico éxito mediante microcréditos para las clases más desfavorecidas y seguros médicos de bajo costo. Ese apoyo le permitió expandir su poder y ocupar instituciones clave con funcionarios de confianza y generar un clima económico positivo, que benefició al propio mandatario y a su entorno.

Estado y negocios familiares

Los críticos acusaron al líder del partido TRT de mezclar los intereses económicos con los políticos, corrupción, nepotismo e ignorar los órganos de control democráticos.

Así, la oposición lo acusó de utilizar su investidura abusivamente, y lo acusaron por realizar transacciones ventajosas en negocios familiares con la compañía estatal de Singapur, Temasek Holdings. Una operación prohibida por la legislación tailandesa, que dejó ganancias de 2,230 millones de dólares, libre de impuestos, para la familia del entonces ministro.

Juicio tras juicio

También fue acusado, en otro juicio, por la concesión de un préstamo a la Junta Militar de Birmania, actuando como primer ministro, por un importe de 170 millones de dólares, para que Birmania adquiriera Shin Satellite, otra compañía de la familia Shinawatra.

Aprovechando el descontento general, fue derrocado en 2006 por generales monárquicos. Thaksin se fue de Tailandia en agosto de 2008 huyendo de una condena por corrupción. El Tribunal Supremo tailandés lo declaró culpable y lo condenó a dos años de prisión por corrupción el 21 de octubre de 2008, por enajenación de propiedades inmobiliarias a su esposa cuando era jefe de gobierno, a la que el tribunal absolvió.

Los bienes comprados en 2003 a precios preferenciales, se encontraban en el centro de Bangkok. Los terrenos fueron adquiridos por Tailandia a instituciones financieras en 1995. El tribunal consideró que “Thaksin violó el artículo de la Constitución que previene el conflicto de interés, dado que entonces era primer ministro y jefe de gobierno”.

Los haberes de Thaksin y los de su familia, estimados en más de 2,000 millones de dólares, fueron congelados por la Junta que le derrocó. Se divorció en diciembre de su esposa, Pojama, y algunos medios de comunicación lo interpretaron con una maniobra para salvar parte de su fortuna.

Se refugió en Londres

Sin embargo, el magnate y político tailandés, que se mantiene en el exilio londinense desde el golpe militar del 19 de septiembre de 2006, se hizo con el Manchester City, equipo de la Premier League inglesa, por un monto de 121 millones de euros. Se dice que analiza la compra de otros equipos británicos.

“Aterrizaje” en Nicaragua

La visita de Thaksin al país en febrero de este año le valió de alguna manera, aún sin explicar, que el presidente Daniel Ortega, mediante un decreto, lo acreditara como Embajador de Nicaragua en misión especial. Para esto recibió el correspondiente pasaporte diplomático “para facilitar sus gestiones de traer inversiones” a nuestro país.

En sus declaraciones a los medios nacionales, Thaksin dijo estar interesado en invertir en nuestro país, especialmente en las áreas energéticas y de telecomunicaciones.

Antes de reunirse con Ortega, en conferencia de prensa aseguró que estuvo discutiendo con los representantes de Promoción e Inversiones, con el Ministro de Energía, además de los titulares de Turismo, Telecomunicaciones y áreas de infraestructura nicaragüenses.