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Los gobiernos indígenas del Alto Wangki y Bocay alertaron una vez más por los daños a la Reserva de Biosfera de Bosawás, y buscan una salida que evite una explosión social por la invasión de colonos a la zona núcleo y a las tierras de las comunidades originarias.

Los colonos han llegado a la reserva buscando sobrevivir con sus familias, otros motivados por falsas promesas de líderes políticos locales y algunos dedicados al tráfico de grandes extensiones de tierras, donde están involucrados abogados que han sido denunciados e incluso sancionados por la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Las invasiones no comenzaron ayer, sino desde 1968, cuando se da el cierre de las operaciones de las empresas mineras que ya habían extraído el material de estos territorios. Los extrabajadores de las minas buscaron nuevas alternativas de vida, algunos se dedican a la minería artesanal, a la agricultura, a la ganadería y al comercio de las tierras en los alrededores del cerro Saslaya, el centro de la Reserva de Bosawás.Las motosierras rugen en la montaña.

Para el año 1970, el Instituto Agrario Nicaragüense inicia un proceso de titulación en el Triángulo Minero y en 1971 se declara Parque Nacional al Saslaya, donde no toman en cuenta a las familias que habitaban en la zona y que contaban con los títulos que les habían entregado el gobierno de turno, lo que crea descontento en los colonos que siguen avanzando hacia la zona núcleo de Bosawás.

Después de la revolución de 1979, se comenzó a trabajar y reorganizar el Estado y en 1980 se constituyó la comisión de Reforma Agraria, cuya misión, entre otras, fue identificar y priorizar los títulos de propiedad en el Triángulo Minero donde se estableció un modelo productivo y tenencia de la tierra cooperativa, comunal e individual. Así carrilan las tierras en la Reserva de la Biosfera de Bosawás.

En los años 90 fue donde más se ocuparon las tierras de la reserva y territorios indígenas, primero por la desmovilización de la resistencia nicaragüense y segundo por las promesas de entregar parcelas.

Entre 2000 y 2006, campesinos de diferentes departamentos del país comenzaron a invadir Bosawás impulsados por las campañas electorales, pero también se encontraron con líderes indígenas (wihta o síndicos)  que comenzaron a vender tierras comunales a empresas madereras y colonos, los que se dedicaban a despalar grandes extensiones de la reserva ya que la mayoría se dedicaba a la siembra de granos básicos y a la ganadería.

Al aprobarse en 2003 la Ley 445 de Régimen de propiedad comunal de los pueblos indígenas y comunidades étnicas de las regiones autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua y de los ríos Bocay, Coco, Indio y Maíz, que da inicio a los procesos de diagnóstico y amojonamiento de los territorios indígenas, los colonos ven difícil seguir apropiándose de las tierras indígenas y buscan otras alternativas y comienza el tráfico ilegal de tierras, ya que el Gobierno del 2007 al 2011 logra titular los siete territorios comunitarios compuestos por mayangnas y miskitos , dueños ancestrales de estos territorios.

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Con el fin de frenar el avance de la frontera agrícola, el Gobierno de Nicaragua ordenó además la realización de un plan de acción para salvar Bosawás en mayo del año 2013, compuesto de cuatro puntos y once directrices, entre ellos la defensa y seguridad, el cuido, gestión ambiental y un modelo socioeconómico, del que se derivan las once directrices.

Para la formalización de este plan se presentaron la comandancia general del Ejército de Nicaragua, la Policía Nacional, ministros y delegados de las diferentes instituciones del Estado que tenían que ver con el tema de las reservas y áreas protegidas.

La invasión de colonos

Un diagnóstico realizado en el 2015 sobre las invasiones de colonos principalmente a la zona núcleo de la reserva que la compone el Parque Nacional Saslaya, indicó que un aproximado de 5,652 familias habitaban la zona núcleo a un promedio de 6 personas por familia, la que ha venido aumentando en los últimos dos años. La situación es preocupante porque están dedicadas a labores agropecuarias por lo que despalan para cultivar y obtener pasto de ganado.

Los colonos han establecido cinco rutas principales para llegar a la reserva, la más grande sale de Río Blanco, el Hormiguero o Alamikamba, hacia Bonanza, la segunda avanza desde Matagalpa hasta Waslala, la tercera viene de Jinotega hasta San José de Bocay, la cuarta de Wiwilí en Río Coco a San Andrés de Bocay y la quinta se ubica entre Waspam y Kitaski.Parte de las personas capturadas por los gobiernos indígenas invadiendo sus territorios.

Los tres gobiernos del territorio del régimen especial, Indígenas Miskitu Indian Tasbaika Kum,  Mayangna Suani Bu y Kipla Sait Tasbaika, ubicados en la cuenca del Alto Wangki y Bocay, se reunieron con de-legados departamentales de las instituciones de Gobierno, el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional hace tres semanas para plantear como sus territorios siguen siendo invadidos y que si no se hace un trabajo en conjunto, pronto no habrá reserva, agua, ni animales, “lo que se tendrá en Bosawás será un desierto”, advirtieron.

Granisio Fernández Zacarías, presidente del Gobierno Territorial Indígena y coordinador de la Región Especial Indígena, señaló que los comunitarios han organizado patrullajes para evitar que los invasores sigan entrando a sus territorios,  los que les ha permitido la captura en los últimos dos meses de 22 personas que se habían dedicado a carrilar y mojonear sus tierras. 

Dijo que durante el patrullaje lograron detener a  Medardo Martínez Castilblanco, Marvin Mendoza Rosales, Byron Spilman García Martínez, Pablo Antonio Mendoza Jarquín, Isidro Espinoza Ruiz, Jorge Venicio Ruiz Angulo, José Felipe Flores Sequeira, Naún Aman Ruiz Angulo, Iván García, Raúl García, Joaquín Ocampos, Santos Noel Armas, Ignacio Rodríguez,  José Luis Olivas entre otros, quienes dirigían los carriles.

Los representantes de los gobiernos indígenas manifestaron que lograron llevar a 25 personas ante los tribunales de justicia, y acusarlos por usurpación  de sus territorios,  estelionato y daños ambientales, entre ellos están Mamerto Cornejo, Santa María Rosales, Daniel Polanco, Juan Carlos Herrera, Abel Guillén, Pedro Zeledón, Claudio Espinoza, Santo Siriaco Sobalbarro González, Porfiria Arauz, Bernardo de Jesús Herrera, Jairo Guillén, Santiago Dixon Chévez, Ernesto Silva Cornejo, Rodolfo Silva Cornejo, Gregorio Landero López, Flores López Hernández, Úrsula Dixon Chévez, Emilio Hernández Torres, Alexander José Herrera Pérez, Ismael Herrera Espinoza y Sabino Herrera González.

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Asimismo presentaron a las autoridades un listado de supuestos traficantes de tierra en Río Bocay, específicamente las comunidades Ahsawas, Boca de Lakus, Wisuh, Baba Was, Boca de Wina, Tuna Walang y Posa Redonda, así como Kuly de Río Amak.

La situación de Bosawás presentada por el dirigente del Régimen Especial Indígena, fue reforzada por los representantes de los gobiernos indígenas Miskitu Kipla Sait Tasbaika, Marco Serapio Martínez y Mayangna Suani Bu, Juan Pablo Pérez, quienes aseguraron que tienen grandes expectativas en el trabajo del gobierno central, el Ejército de Nicaragua y las demás autoridades para salvar el bosque, ya que tenían más de cinco años de esperar para  tener una reunión con las máximas autoridades para profundizar sobre la problemática del territorio y denunciar a quienes se han dedicado a destruir la Reserva de Biosfera. 

Ventas ilegales

Investigaciones realizadas tanto por el Ejército y las instituciones encargadas de preservar y cuidar los recursos naturales como el Marena dieron a conocer un listado de 18 nombres de abogados y notarios públicos  que se dedicaban a la elaboración de escrituras en la zona núcleo de la Reserva de Bosawás, donde muchos fueron denunciados ante la CSJ y otros fueron sancionados por dicha instancia.

También entregaron un listado de 19 traficantes de tierra que están siendo buscados por las autoridades para que respondan por los daños ambientales causados en la reserva y otro listado de seis ciudadanos que fueron condenados por traficar con terrenos de la reserva.

Entre los que fueron encarcelados por los delitos ambientales están, Víctor Manuel Taleno de 51 años, condenado a tres años de cárcel por la venta de 10,000 manzanas en la zona de Kalala, Bonanza, José Porta Lira, de 49 años, condenado a tres años por la venta de 8,000 manzanas en Las Quebradas, Siuna y 100 manzanas de despale, Jorge Wilfredo Aragón González, de 33 años, condenado a tres años por venta de 5,500 manzanas en la comunidad El Lajón, Bonanza y el despale de 70 manzanas,  Tomás López, de 50 años, condenado a tres años por la venta de 5,000 manzanas y 50 de despale, Walter López Padilla, de 20 años, tres años de prisión por la venta de 1,200 manzanas y 50 despaladas, y Danilo Laguna, de 23 años, acusado de vender más de 9,000 hectáreas de tierra.

El Ejército de Nicaragua, como parte del Plan de Acción para Salvar Bosawás y principalmente al componente de seguridad, junto a los colonos logró capturar en los últimos tres meses 22 ciudadanos que estaban carrilando y mojoneando tierras de la reserva. En diciembre, las tropas del VI Comando Militar Regional del Ejército de Nicaragua ocupó 6,527 pies de madera proveniente de la reserva de Biosfera de Bosawás y sus zonas de amortiguamiento.

Sin embargo, la situación es compleja y explosiva en la reserva, los indígenas pretenden defender sus tierras y desalojar a los invasores, mientras los colonos aseguran que también defenderán sus derechos, ya que muchos engañados o no, han comprado esos terrenos donde ahora viven con su familia, sin fijarse en el daño que le están causando a la madre Tierra y Bosawás.