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Manchadas, sin los basureros y repleta de vendedores están buena parte de las paradas de las unidades de transporte colectivo, a dos años y medio de haber sido instaladas en la capital. 

En total, el gobierno municipal dio a conocer la instalación de 200 paradas en dos diferentes distritos de Managua, donde incluso se consideró crear espacios para los vendedores ubicados en estos puntos, quienes seguirían ciertas normas si iban a trabajar en estos lugares, donde incluso, por cuestiones de seguridad de los usuarios, se prohibió la instalación de cocinas.

En abril del 2015 comenzaron a funcionar las dos primeras paradas de buses nuevas en Managua, que representaron una inversión de C$121.5 millones. Para Isabel Cruz, del barrio 380, las paradas son funcionales y el usuario queda bastante protegido ante las inclemencias del tiempo, sol o lluvia, pero poco a poco van siendo desplazados por los micronegocios que se han instalado.

“En realidad son muy útiles estas casetas. Antes eran reducidas y uno se asoleaba o se empapaba en invierno, pero ahora uno queda bien. Lo malo que miro es que algunas de estas están llenas de vendedores y uno no puede ni sentarse”, dijo Cruz señalando la parada de Plaza Inter, atestada de vendedores dentro y fuera, además, algunos se ponen a cocinar y el humo va sobre quienes esperan.

Ramón Calderón indicó que hay vendedores que ponen hamacas, mientras otros instalan toda su mercadería sobre las rejas de la caseta, impidiendo la visibilidad del usuario. Sino, otros vendedores ponen plásticos para que no les dé el resplandor del sol, como ocurre en la caseta ubicada frente a la parada de buses interurbanos del mercado Roberto Huembes, donde, entre plásticos y ropa de segunda mano, quien espera el bus no puede ver qué ruta se aproxima.

“Otros, incluso, duermen en las paradas”, dice Orlando Martínez, señalando la parada de buses frente a la avenida Don Bosco, frente a residencial El Dorado.

El director del Instituto Nacional de Derecho de los Consumidores (Indec), Marvin Pomares, indicó que la semana pasada hicieron un recorrido por las estaciones de buses urbanos y hay mucha queja de los usuarios propiamente por las condiciones de las paradas de buses.

“Los están usando de dormitorios. Niños (en situación de riesgo) y adultos llevan sus colchones y cartones y a partir de las 8 p.m. ya se les puede ver llegando a la parada de bus para dormir. El problema es que los usuarios dijeron sentirse inseguros porque desconocen las intenciones que puedan tener estas personas indigentes (entre ellos inhalantes de pegamento)”, alega Pomares, señalando que buena parte de las casetas se han quedado sin basureros.

El director del Indec señaló que como parte de las mejoras, en algunas de la parada grandes como la de Metrocentro, la Alcaldía de Managua instaló lámparas para iluminar la caseta, pero estas personas que duermen ahí las han quebrado o se las han quitado para venderlas.

Asimismo, criticó que se suponía que la municipalidad establecería un orden con los vendedores, se les haría entrega de los lugares con el compromiso de limpiar y mantenerse en un área establecida, pero no fue así y cada uno se instaló de la manera que quiso. 

“Creo que los vendedores tienen derecho de trabajar, pero también de respetar el espacio de los usuarios, quienes fueron el objetivo principal de estas casetas. La Alcaldía debería tomar medidas para el ordenamiento en estos lugares, porque dada vez los usuarios están quedando fuera de estas”, dijo Pomares.