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Pablo Jiménez Calero, de 79 años, originario de la colonia San Pedro, jurisdicción del municipio de la Paz, Carazo, encontró dos vasijas elaboradas a base de barro, enterradas en el patio de su casa y ahora piensa que hay un tesoro escondido en el lugar.  

El hecho ocurrió mientras Jiménez plantaba un árbol en el cerco de su vivienda, en una de las tinajas se podía observar el dibujo de un rostro, el que se asemeja al de un niño, mientras en el otro recipiente, encontró restos de dientes, cabello y huesos pequeños.

"Yo estaba cavando con mi pala, porque iba a plantar un árbol en el cerco, de repente me hundí, me fui hasta el fondo, la tierra estaba bien floja, fue cuando miré las dos tinajas, pero se quebraron cuando les caí encima", contó don Pablo.

Jiménez estaba muy nervioso mientras narraba el hallazgo, según él, porque le teme mucho a los muertos, sin embargo, piensa que en su patio está el tesoro de sus antepasados.

"Aquí hay más de esos entierros, va en línea recta de donde encontré esas dos vasijas, le tengo miedo a los muertos, pero voy a seguir excavando, tengo fe que voy a encontrar el tesoro, porque cuando Cristóbal Colón vino a nuestro país, los indígenas huían y enterraban todas sus pertenencias, ¿qué sabremos si encuentro algo más valioso y me hago famoso?", comentó entre risas.

La noticia corrió por toda la comunidad, hasta que autoridades de la alcaldía municipal de la Paz de Carazo, y del museo, se hicieron presentes en la vivienda de don Pablo.

"Aquí vino un hombre del museo de la Paz  y me dijo que me daría 500 córdobas para que les diera permiso de seguir cavando, pero les dije que no porque ahí están mis plantas y mi jardín, además yo las descubrí, yo quiero seguir buscando a ver si encuentro mi tesoro, quiero más de