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Obed Concepción Sequeira Vega, de 30 años, hijo mayor de Ruth Elena Sequeira Cruz, decapitada el 14 de febrero en la finca La Conquista, ubicada en la comarca El Guayabo, del municipio El Castillo, departamento de Río San Juan, viajó 243 kilómetros hasta Managua para pedir justicia.

Con la voz entrecortada, Sequeira Vega reveló que José Antonio Gutiérrez Castillo, único sospechoso por el femicidio en perjuicio de su progenitora, quedó libre.

Según Obed, su mamá era una mujer dedicada a su familia, pero vivió 25 años de maltrato físico y sicológico por parte de Gutiérrez Castillo, de 48 años. 

En un inicio se sospechó de Heyner José Gutiérrez Alemán, hijastro de Ruth Elena, pero este se había ido de la casa hace seis meses.   

Desde joven me fui a Costa Rica a trabajar y a mi madre le enviaba su remesa, nunca perdí contacto ni comunicación. Ella (Ruth Elena) siempre me decía del maltrato que le daba mi padrastro. Aunque le aconsejé que lo dejara, nunca lo hizo porque fue criada por una familia muy conservadora”, recordó aún embargado por la tristeza el hijo mayor de la víctima.

Agregó que ese día lo llamaron por la tarde para comunicarle que su mamá había sido asesinada a machetazos.

“Un dolor inexplicable embargó mi corazón y de inmediato retorné a Nicaragua para saber qué había sucedido. Mi padrastro había dicho que sujetos desconocidos habían ingresado a robar, pero esa versión fue descartada por la Policía de Río San Juan, porque él estaba detenido como principal sospechoso de la muerte de mi mamá”, dijo Obed.

En su celular conserva las crudas imágenes de cómo quedó el cuerpo de su mamá y en un fólder el dictamen del Instituto de Medicina Legal y el acta de defunción. 

El documento del forense determina que Ruth Elena fue decapitada y que además presentaba heridas por arma blanca en la cabeza, cara, cuello, tórax y extremidades. 

“Han transcurrido varios días y a mi padrastro no lo han llevado a los juzgados correspondientes. Él tiene abogados y temo que el femicidio de mi madre quede impune, por eso hago el llamado a la vicepresidenta, doña Rosario Murillo, y a la primera comisionada Aminta Granera, para que me ayuden a que se haga justicia”, refirió el hijo de la víctima.

El denunciante aseguró que su mamá procreó cuatro hijos con Gutiérrez Castillo, tres varones y una mujer, pero ellos no se atreven a denunciar por temor.

“Es lamentable que estén pasando estos casos, que estén muriendo tantas mujeres a manos de sus esposos o de sus exparejas. Cuando veo esos casos, a mí me duele sinceramente y ya basta. Creo que debemos poner un alto a esto, hay que poner mano dura, porque son muchos los huérfanos que quedamos”, expresó.

Isleña teme por su vida

 Una mujer que citó en el Ministerio de la Familia de Rivas al padre de sus dos hijos  para tramitar una pensión alimenticia, asegura que teme por su vida porque este, en represalia, llegó hasta su casa de habitación a sustraerle varios enseres domésticos.

Tras no encontrar ni la cocina, la mujer identificada como Sandath Sofie Juárez Saballo, de 32 años, decidió denunciar en la Policía de Rivas a su exmarido, Roberto Carlos Gómez Irigoyen, de 35.

“Yo me separé desde enero de este año porque temo por mi vida y la de mis hijos, él anda con otra y el 21 de febrero lo cité en Mifamilia para tramitar la pensión alimenticia de mi hijo de 13 años y de la niña de 11, y cuando le entregaron la cita se molestó y, en represalia, se llegó a traer de la casa una cocina con su cilindro de gas, el ropero, la refrigeradora y una cama”, aseguró la denunciante.

Tras ser consultado por la denuncia de su expareja, Gómez asegura que todo es una farsa y niega que a través de mensajes telefónicos la insulte o le haga amenazas, tal como ella asegura.