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Los fuertes vientos que azotan el Pacífico Sur de Nicaragua están ocasionando constantes interrupciones a la oferta de avistamientos de ballenas, que se ofrecen en las playas de San Juan del Sur y Tola durante los meses de enero y abril.

Producto de las condiciones climáticas, los encargados de promover y realizar los tours de avistamiento de ballenas aseguran  que  se han visto obligados a cancelar muchos viajes  mar adentro.

“El cruce de ballenas por  las costas de San Juan del Sur inició en enero y de la temporada solo se ha aprovechado el 50%, ya que no todos los días contamos con autorización  de zarpes  de parte de la Fuerza Naval, debido a los vientos”, explicó David Mora, presidente de la cooperativa Arrecife Marine Tours, que fue una de las pioneras en ofertar este servicio en esta ciudad turística.

Actualmente las ballenas viajan por el litoral pacífico de norte a sur.

Según Mora, la  cooperativa integrada por 27 socios ofrece los tour de avistamientos de cetáceos en seis embarcaciones y debido a los vientos han cancelado 15 viajes.

“Para nosotros es una gran afectación, ya que el avistamiento de ballenas es uno de los grandes atractivos que se ofrecen en dos temporadas del año siendo la primera la que va de enero a abril, pero en esta ocasión no hemos podido sacarle  mucho provecho”, dijo Mora.

En playa Gigante de Tola, los propietarios de las embarcaciones también lamentan los perjuicios ocasionados por los vientos, pero al igual que los sanjuaneños confían en que las condiciones climáticas  ya están regresando a la normalidad y que sacarán buen provecho a lo que resta de la temporada.

Evelio Ruiz, de 45 años, propietario de dos embarcaciones que realizan tours a turistas que llegan a esta playa, aseguró que debido al viento únicamente ha logrado realizar cinco viajes en lo que va de la temporada.

Asegura que debido a los fuertes vientos, prefieren cancelar los viajes que tienen programados con turistas, “ya que con estas condiciones climáticas no es conveniente hacer la travesía y  los vientos y las olas  tampoco permiten detectar con claridad las ballenas”, afirmó.

Las ballenas que cruzan por estas playas son de la especie jorobada y en los tour aseguran que constantemente se encuentran con delfines.

Su colega Zacarías López agregó que las afectaciones en playa Gigante son considerables, ya que asegura que los propietarios de  las embarcaciones cifran sus esperanzas  en la temporada de  avistamiento de ballenas para mejorar sus ingresos.

Aseguró que se ha visto obligado a cancelar cinco viajes  y es duro porque “previo al inicio de la temporada invertimos en mejoras a las embarcaciones, para brindar un mejor servicio y atraer más turistas a dicha playa, pero los vientos han sido nuestro adversario en este año, aunque las condiciones climáticas han mejorado esta semana”, explicó.

El avistamiento de ballenas es un negocio en auge en Rivas. Lésber Quintero/END

En San Juan del Sur,  la ruta de avistamiento de ballenas que oferta la cooperativa Arrecife Marine Tours es de cinco horas y tiene un costo de US$300 para grupos de 10 a 12 personas.

Lugares de avistamiento

Los puntos favoritos que buscan para ver la travesía de estos cetáceos son una zona localizada frente a las costas de Brito, en Tola y Bahía Salinas, cerca de la frontera con Costa Rica, y según Mora, al divisar las ballenas logran acercarse estratégicamente hasta 50 metros mediante técnicas que han adquirido en capacitaciones de avistamientos de cetáceos.

En playa Gigante los precios en pangas van desde los US$55 hasta US$180 para grupos 4 a 8 personas. En  yates los tours oscilan entre US$100 y US$300 y las principales  zonas de avistamiento se encuentran en Brito y el sector de playa Popoyo.

Según los empresarios turísticos, las ballenas que cruzan por estas playas son de la especie jorobada y en los tour aseguran que constantemente se encuentran con delfines y ocasionalmente divisan otras especies de cetáceos.

Actualmente las ballenas cruzan por el litoral Pacífico de Nicaragua de norte a sur y en la segunda temporada del año que ocurre entre agosto y octubre  van en sentido opuesto.