•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Natividad López, una mujer de 45 años, ya no tendrá que madrugar con el fin de almacenar agua para los próximos 15 días. Tampoco hará fila por llenar un balde desde una pipa, dejará de pagar 350 córdobas por cuatro barriles del vital líquido y, aunque suene increíble, en su casa ya no habrá un calendario de los días en que podrán bañarse. 

Su casa podrá ser limpiada todos los días, dejará de usar letrina y tomará agua las veces que quiera del grifo de su cocina. 

López vive en el barrio San José, de Santo Tomás, Chontales, un municipio que por más de 40 años tuvo serios problemas de abastecimiento de agua potable, pero que ahora forman parte del pasado. 

Con la inauguración de los proyectos de agua potable y alcantarillado sanitario en Santo Tomás y Acoyapa, los más de 24,000 habitantes de ambos municipios podrán gozar del servicio de forma constante. 

“Esto es una gran cosa que llevábamos esperando años. No tener agua te atrasa todo. Para lavar teníamos que ir hasta el río Mico (a tres kilómetros de distancia) y cuando llovía eso era imposible, sin mencionar lo malo que es tomar esa agua”, cuenta la tomasina, Natividad López. vista parcial de la ciudad de santo Tomás, en Chontales, desde la planta de bombeo de agua potable. Óscar Sánchez/END

Daños a la salud

En efecto, las enfermedades diarreicas agudas son una de las principales consecuencias de consumir agua no tratada adecuadamente, explica el doctor Ángel Josué Boquín, de la unidad de emergencia del centro de salud Pablo Úbeda de Santo Tomás. 

A diario, según el médico, se presentan entre 5 y 10 personas a su consulta por problemas diarreicos agudos. 

En este municipio también se han dado casos de dengue, que en parte se deben al almacenamiento inadecuado de agua.Cada ciudad ahora cuenta con una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales. Óscar Sánchez/END 

“Lo que pasa en un pueblo que tiene problemas de suministro  es que la gente almacena demasiada agua y no toma las precauciones necesarias: no la clora, no abatiza y tampoco la tapa. Esto se convierte en un nido de zancudos que causan además de dengue chikungunya y zika”, asegura el médico.

El poco lavado de manos —ante la falta de agua— vuelve vulnerable a niños y niñas a adquirir bacterias y hongos del ambiente que también desencadenan otras enfermedades, agrega el doctor Boquín. 

Escuelas

En el colegio San José, por ejemplo, una de las principales instrucciones que daban hasta ayer a sus estudiantes era portar una botella con agua para que pudieran hidratarse y lavarse las manos, relata la profesora Beyra Odillys Cerna, directora del centro escolar.El tanque en Santo Tomás puede almacenar hasta 1 millón 188 mil litros de agua.  Óscar Sánchez/END

Este colegio atiende a 378 estudiantes de preescolar y primaria, todo beneficiarios del programa de Merienda Escolar, sin embargo, ante la falta de agua en el pueblo solo la recibían una vez por semana.

“Lo que nos pasa es que entregamos la comida a los padres y al día siguiente esa merienda no llega porque no hay agua y no podemos culparlos. Un balde de agua aquí lo venden a 50 córdobas y esto nos ocasiona una pérdida y desánimo de los chavalos”, comenta la directora. 

El colegio cuenta con dos pequeños tanques de almacenamiento de agua que le llega de dos pozos. Ese líquido es utilizado para la limpieza de las aulas, los grifos hasta ayer estaban de adorno. Ángel Boquín. Óscar Sánchez/END

Ahora que contarán con el servicio fijo de agua potable en Santo Tomás, las autoridades educativas esperan garantizar por completo la merienda, “que tiene una gran incidencia en la retención escolar”, sostiene Cerna. 

“Aquí en el colegio hemos tenido casos de dengue y diarrea por el consumo de agua contaminada, lo que pasa es que en todo el pueblo hay muchas letrinas y cuando la gente se abastece de los pozos, eso es un riesgo para la salud por eso es que nosotros entendemos que a veces no puedan traer la merienda. Todos estos inconvenientes ahora estamos seguros que los vamos a superar”, afirma la directora.

El proyecto

Embajadores de países de la Unión Europea en Nicaragua junto con autoridades de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) inauguraron ayer los proyectos de agua potable y alcantarillado sanitario en los municipios de Santo Tomás y Acoyapa.Natividad lópez. Óscar Sánchez/END

Las obras mejoran la calidad de vida de 24,000 personas en ambos municipios, pues se construyó una planta de tratamiento de agua potable y un dique toma en el río Mico (la fuente principal de agua).

Además, hay dos estaciones de bombeo, dos tanques de almacenamiento con capacidad de 4,200 metros cúbicos en Santo Tomás y uno en Acoyapa con capacidad de 1,200 metros cúbicos, que podrán distribuir hasta 57 litros por segundo.​

En Santo Tomás se establecieron 3,468 conexiones para brindar el servicio y 2,758 en Acoyapa. 

Las obras fueron ejecutadas en el marco del Programa Integral Sectorial de Agua y Saneamiento Humano (Pisash), con una inversión de US$29 millones, financiados por la Agencia Española Internacional de Cooperación para el Desarrollo, la Unión Europea, el Banco Centroamericano de Integración Económica —este a través de crédito— y fondos propios del Estado.Beyra Cerna. Óscar Sánchez

Durante el acto, el embajador de la Unión Europea, Kenny Bell dijo que las obras entregadas ayer “les permitirán a los habitantes de estas dos ciudades vivir en un ambiente más higiénico y por consecuencia asegurar una mejor salud para toda la población”, además insistió en que las autoridades deben preservar y cuidar el río Mico, su principal fuente de agua.