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Dos veces a la semana unas treinta mujeres –menores de 18 años– se reúnen para recibir indicaciones de Karina Reyes, mánager de las Reales de Managua, un equipo de beisbol del barrio San Luis que jamás ha participado en ninguna liga. Algunas vienen de practicar softbol y ninguna ha podido ingresar a una academia para formarse en ese deporte. La razón: no existen academias para mujeres que aspiren a convertirse en beisbolistas. 

Reyes no llegó a ser mánager fácilmente. Nació en Nagarote hace 26 años, específicamente en la comunidad San Luis, y recuerda que desde muy pequeña, entre los 8 y 9 años, su papá la llevaba a ella y sus hermanos a los entrenamientos de un equipo de beisbol infantil que se realizaban en el campo de Las Palomeras, en el barrio San Antonio. 

Su padre les daba indicaciones y les enseñaba lo básico del beisbol. “Cuando pasaron los años, mi papá nos dijo que nosotras, mi hermana y yo, ya no podíamos seguir practicando porque estábamos descuidando demasiado los estudios. Aunque ya no seguí entrenando, siempre seguía a mi papá donde él fuera y fue en esos momentos cuando me di cuenta que lo que a mí me gustaba era ser mánager, dominar los aspectos básicos de la dirección del beisbol”, relata Reyes, quien es hermana del pelotero Elmer Reyes. 

A falta de un equipo de beisbol entró a uno de softbol. Se llamaba Las Pinoleras, entrenaba en un terreno baldío ubicado frente al Puerto Salvador Allende y era del dirigente Fernando Alvarado, quien también es director de equipos de beisbol de la categoría Mayor A.

Reyes recuerda que jugando para Las Pinoleras le dieron el puesto de mánager del equipo, pero tras algunas dificultades tuvo que abandonarlo. “Tuve algunos problemas con las chicas, ellas no respetaban las órdenes, eran muy indisciplinadas y en un equipo lo importante es la disciplina, a mí no me gustó el desorden y por eso opté por abandonarlo. Gracias a Dios me di cuenta de la convocatoria que estaba haciendo Carlos Silva, el entrenador de las Reales, de conformar un equipo de beisbol que fuera únicamente de mujeres, no tenía nada que perder y decidí entrar”, afirma Karina.

Años más tarde se casó con Elvin García, quien también es entrenador de beisbol. Esto le permitió conocer más del deporte y tener la oportunidad de visitar campos de entrenamiento, lo que le ayudó a adquirir los conocimientos que, según considera, le hacían falta. 

Tras incorporarse a las Reales, comenzó a demostrar las habilidades de mánager que en todos los años anteriores había adquirido y al poco tiempo de integrarse, fue electa como la coach de las Reales. “No sé hasta dónde puedo llegar como mánager, si voy a crecer o no, tal vez no llegue a ser como doña Angélica Ramírez, que es la mayor referente como mánager mujer en Nicaragua, pero lo que sí sé es que si doña Angélica creció como mánager dirigiendo equipos de varones, yo voy a crecer dirigiendo equipos de mujeres”, comenta.

Reyes y Angélica Ramírez son las únicas mujeres que son mánager,  actualmente en el país. En el caso de Ramírez entrena al equipo de Coirsa en la pee wee de beisbol. Reyes, por su parte, está en el equipo las Reales de Managua que participará en el torneo de beisbol femenino que la Feniba está organizando y que actualmente tiene a 11 equipos confirmados, dos de Matagalpa, dos de León, tres de Managua, dos de Somotillo, uno de Estelí y uno de Jinotega.

Un reto

Reyes cuenta que ser timonel de beisbol siendo tan joven ha sido una experiencia satisfactoria, pero a la vez un reto muy grande, ya que a veces recibe críticas de parte de la gente. 

“A veces cuando vienen a vernos entrenar, me ven en la calle o se dan cuenta que soy la mánager, lo primero que me dicen es que soy muy joven para dedicarme a eso y que una mánager mujer no puede ser, porque para dirigir un equipo se necesita carácter y eso solo lo tienen los hombres. Yo les digo que no es verdad, que las mujeres también podemos dirigir un equipo y les doy el ejemplo de doña Angélica, porque ella siendo mujer fue capaz de ganar una medalla de oro en unos Panamericanos”, aclaró la timonel.

Cuando se habla de beisbol en Nicaragua se recuerda a grandes leyendas o hechos históricos que han marcado la historia de dicho deporte, peloteros como Dennis Martínez, lanzador de un juego perfecto en Grandes Ligas y el latino más ganador en la historia del mejor beisbol del mundo, o el temible Nemesio Porras, quien fue responsable de múltiples campeonatos con los Indios del Bóer. Igualmente momentos legendarios como la victoria de Nicaragua sobre Cuba en el Mundial de Beisbol de 1972. 

Durante la historia del beisbol en Nicaragua, la figura de la mujer ha sido prácticamente nula, limitada únicamente a la directiva de los equipos o en la fanaticada. 

Jesling Sánchez, quien es entrenadora del equipo Atléticas de Matagalpa, que nació hace aproximadamente seis meses, cuenta que en Nicaragua uno de los problemas que tienen las mujeres que desean practicar beisbol es la falta de una academia que se dedique a formarlas mujeres en dicho deporte. 

“No hay una escuela o un lugar donde las mujeres podemos dedicarnos a entrenar y jugar beisbol, tenemos nuestros entrenadores que son muy buenos, pero no es en sí una academia”, dice Sánchez.
El equipo al que pertenece inició “prácticamente desde cero con muchachas que no sabían de beisbol, solo de softbol que es el único acercamiento que tenemos a algo que se parezca al beisbol”. Reales de Managua entrenan en el campo de beisbol del barrio San Luis. Alejandro Sánchez/END

La entrenadora de las Atléticas considera que el mayor problema que tienen es que históricamente a las mujeres no se les ha incluido de la práctica del beisbol, al contrario, siente que se ha excluido y negado la oportunidad de desarrollarse en el deporte rey de Nicaragua. “Si nosotras hubiéramos practicado beisbol desde que los varones comenzaron a jugar, tendríamos el mismo nivel de la liga de los varones y hasta mejor”, finaliza.

Grandes figuras

En el año 2016, Nicaragua obtuvo la medalla de oro en el Panamericano de Beisbol Infantil A (9 y 10 años) que se llevó a cabo en Reynosa, México. En esa ocasión, la selección nacional de beisbol masculina estuvo bajo el mando de la mánager Angélica Ramírez, una experimentada entrenadora de beisbol, que desde hace 10 años incursionó en un mundo que históricamente había estado dominado por los hombres.

Ramírez, quien habita en el barrio El Paraisito, cuenta que se inició en el beisbol gracias a un accidente: “Cuando yo estaba más joven, me ponía a jugar beisbol con los muchachos del barrio, yo era la única mujer y el resto eran varones. Un día, con un pelotazo golpeamos un vehículo y todos sentimos mucho temor. En ese momento pasó un señor que fue quien me cambió la vida y a quien nunca voy a dejar de mencionar: don Julio Montenegro, él fue quien me inició en esto, me abrió las puertas a este mundo y me enseñó que no todo es dulce en este deporte”.

En ese entonces Montenegro era el organizador de la Liga Dennis Martínez y ese día invitó a Angélica Ramírez al campo de beisbol El Dorado, ubicado en ese mismo barrio. Ahí fue donde la mánager se inició en el beisbol y gracias a las capacitaciones que recibió mientras dirigía en la liga se fue perfeccionando en la dirección de equipos de beisbol.  

“Fue entonces cuando unos compañeros me invitaron a un nacional de beisbol, mi primera experiencia fue en Chinandega y por falta de conocimiento y aplicación de reglas me fue bastante mal, pero eso no me impulsó a retirarme, al contrario, me ayudó a querer mejorar y me inspiró a actualizarme”, recuerda Angélica Ramírez.

La campeona panamericana con la selección sub 10 relata que su primer salario como entrenadora de beisbol lo devengó siete años después de comenzar a trabajar como mánager. “Al principio dirigía como voluntaria, nunca me ausenté de mi puesto por asuntos de dinero. Después de eso, yo animé para que la liga de la Alcaldía de Managua se organizara y se federara (se organizara como federación) y gracias a eso comenzaron a apoyarme para que yo devengara un salario”.Angélica Ramírez. Alejandro Sánchez/END

Ramírez cuenta que su inicio no fue fácil, pues los mánager y jugadores se molestaban con sus logros. “Muchos de mis compañeros de equipo, los coach, técnicos, entre otros, no se sentían bien de que yo estuviera avanzando, yo no quería desplazar a nadie y no vengo a desplazar a nadie, ni que a alguien se le apagara su brillo”, afirma.

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País beisbolero 

Beto Villa, periodista historiador y locutor venezolano de beisbol, afirma en su artículo “Historia del beisbol en Latinoamérica”, publicado en 2007, que dicho deporte fue introducido a Nicaragua a finales del siglo XIX. 

En 1888 en la Costa Caribe, específicamente en Bluefields, un comerciante estadounidense llamado Albert Addlesberg aprovechó una indisciplina entre jugadores locales de cricket (deporte introducido por británicos) y directivos, y comenzó a enseñar el beisbol con la promesa que si practicaban bien les traería útiles desde Estados Unidos. Por las circunstancias de la época, a las mujeres les fue prohibida la práctica del beisbol, convirtiéndose en un deporte exclusivo para los varones. ​

La primera Liga Profesional Nicaragüense nació en 1956 luego que los directivos de equipos se animaron al ver la emoción de los fanáticos cuando jugadores extranjeros participaron en el Campeonato Nacional. Esta liga culminó en 1967 debido a problemas económicos. 

En 2004 renace la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional que se ha jugado de manera ininterrumpida. 

El Campeonato Nacional de Primera División Germán Pomares Ordóñez inició en la década de los 80, pero al inicio de la década de los 90 su organización fue irregular, retomando su organización de manera permanente en el año 2009.

Impactando a los expertos

El pasado 6 de enero en Managua, Ciudad Sandino, Puerto Cabezas, Bilwi y Krukira, en el Caribe Norte, se realizaron clínicas de beisbol a cargo de ex peloteros nacionales y de Grandes Ligas que estuvieron organizadas por Project Beisbol junto con la Embajada de Estados Unidos y con colaboración de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado (Feniba), donde el eslogan principal fue “Jonrón por la Igualdad de Género”.

En dichas capacitaciones se integró no solo a los niños y adolescentes que practican beisbol y deseaban mejorar sus habilidades en dicho deporte, sino también a mujeres que están incursionando en la práctica de este deporte y que integran alguno de los equipos que han creado para impulsar la igualdad de género.

A dichas clínicas asistió la adolescente Margarita Romero, lanzadora del equipo de beisbol femenino Reales de Managua. La pelotera demostró mucho talento al momento de subir a la lomita, al punto que el exlanzador Cairo Murillo, uno de los que impartió la clínica, se sintió impresionado por la forma de lanzar de la beisbolista y de la velocidad de los lanzamientos que Romero realizó. Afirmó que la adolescente tiene un avance del 80% en su desarrollo deportivo.

Romero, quien también se destaca como short stop, cuenta que comenzó a jugar beisbol gracias a su mamá, ya que desde muy pequeña ella le inculcó el amor por dicho deporte. 
“Me llevaba a los campos de beisbol a ver algún partido, después me metió a un equipo de softbol donde jugué con varones, pero a los 14 años tuve que abandonar el equipo porque ya no podía jugar con varones, según el entrenador, porque ellos eran ya muy grandes y era muy peligroso para mí por un golpe”, relata.

Tras pasar por esa experiencia, Romero supo que el beisbol era su pasión, pero al mismo tiempo se sintió muy frustrada ya que no le permitían practicarlo, era imposible que una mujer perteneciera a un equipo de varones. Fue hasta mediados del año pasado que Romero se dio cuenta que en el barrio donde ella habita se estaba creando un equipo de beisbol femenino que en ese momento dirigía Carlos Silva  y que además se estaba gestando una liga de beisbol femenina. 

Silva fue el entrenador del equipo Reales de Managua y afirma que este nació como una iniciativa de Luis López, un nicaragüense que vive en Estados Unidos. “Él se contactó conmigo ya que tenía la intención de crear un equipo de beisbol femenino y estaba dispuesto a ayudar en todo lo necesario para su desarrollo y pues así, a paso lento, fue naciendo esta idea que todavía hasta la fecha sigue tomando forma”, afirma el entrenador que ahora está con las Diosas de Managua, otro equipo de beisbol femenino que entrena en Don Bosco.

Margarita Romero considera que fue muy importante para ella poder integrarse a las Reales de Managua porque  tuvo la oportunidad de jugar beisbol. 

A su criterio uno de los principales problemas de ser una mujer que practica beisbol es la discriminación y el machismo. “Me han dicho muchas veces, principalmente aquí, en el barrio donde vivo, que no practique beisbol porque parezco hombre, que ese es un deporte de hombres y que mejor me salga y les deje el beisbol a los varones, pero esas críticas a mí no me importan porque este es el deporte que yo amo y nada me va a hacer dejarlo”, manifiesta.

Carlos Silva considera que los retos de dirigir y entrenar a un equipo de beisbol femenino son grandes ya que “en primer lugar se tiene que empezar desde cero, hay que enseñarles a las muchachas a jugar beisbol, muchas de ellas vienen de practicar softbol y tiene algunas nociones de beisbol, pero no es igual. También hay otras que vienen sin tener ningún conocimiento del beisbol y a ellas también tenemos que entrenarlas, enseñarles todos los aspectos del deporte, pero creo que hemos hecho muy buen trabajo”.

Silva afirma que uno de los mayores retos que ha enfrentado como entrenador de un equipo de beisbol femenino son las críticas. “Muchas veces la gente me dice que estamos perdiendo el tiempo, que el beisbol femenino en Nicaragua no pega porque ese es un deporte de varones, pero esas críticas no me importan, al contrario, siento que son para mejorar y demostrarle a esas personas que están equivocadas”, menciona el entrenador.Karina Reyes, mánager de las Reales de Managua. Alejandro Sánchez/END

Campeonato de beisbol femenino

 La Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado (Feniba) prepara para este año un torneo de beisbol femenino, su presidente Nemesio Porras asegura que por el momento dicha competencia será invitacional, es decir, que se haría una convocatoria abierta para que los equipos de beisbol femenino que quieran participar en dicho torneo sean tomados en cuenta. 

“Sabemos la importancia que tienen las mujeres en los deportes y en el beisbol no queremos quedarnos atrás, sé que hay muchos equipos entrenando en este momento, en distintas partes de Nicaragua, incluyendo dos equipos de Managua (Guerreras de Managua y Reales de Managua) y tengo entendido que otro está por nacer aquí en la capital y eso nos obliga a crear una liga de beisbol femenino”, asegura el dirigente.

Porras afirma que por el momento no hay una fecha confirmada para el evento, aunque considera que debería aprovecharse la temporada de vacaciones escolares para el desarrollo del torneo, ya que muchas de las que practican beisbol son muchachas que todavía estudian en los colegios y universidades y asisten a sus prácticas después de clases o los fines de semana. 

Para Porras, el desarrollo del beisbol femenino es de suma importancia para el país y la Feniba porque asegura que “a nivel internacional, ya se están llevando a cabo torneos internacionales de beisbol femenino, y es importante que Nicaragua comience a participar en esos torneos, pero lo primero es impulsar el beisbol femenino a nivel nacional, así es que se debe comenzar, como lo hicimos con el beisbol, en categorías menores. Se comenzó por hacerlas crecer a nivel nacional y ahora peleamos y ganamos campeonatos internacionales y no podemos descartar que en un futuro, Nicaragua esté compitiendo en un torneo internacional de beisbol”, finalizó.