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Contabilizar los daños y pérdidas por el cambio climático es una de las acciones que se deben realizar para iniciar a combatir esta realidad, sugirió Alejandro Alemán, especialista en cambio climático del Centro Humboldt. 

Durante un foro sobre las implicaciones de la suscripción del Acuerdo de París para Nicaragua, Alemán explicó que al país le favorecerá contabilizar los daños y pérdidas por fenómenos naturales porque “esa evidencia contribuye a dar sustento a los planteamientos de la ciencia sobre este fenómeno global, es decir, que esa contabilización da más argumento a los resultados de investigaciones científicas que apoyan la existencia del calentamiento global”. 

Nicaragua se vio afectada por la tormenta tropical Nate en 2017.Foto: Bismarck Picado/END

Jose Milán, asesor presidencial para asuntos científicos en el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), reveló a El Nuevo Diario en febrero pasado que el país pierde US$337 millones anuales por los efectos de eventos relacionados con el clima, como huracanes, sequías e inundaciones. 

Alemán precisó también que es importante porque son pruebas que posteriormente el país puede presentar para acceder al Fondo para Naciones Afectadas por el Cambio Climático, que recoge la Convención Marco de las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático. 

El especialista aclaró que dicho fondo no es para resarcir las pérdidas y daños por impactos de fenómenos climáticos.

“La meta es recaudar US$100,000 millones para el 2020. Dichos recursos se irán disponiendo a los países en el transcurso del tiempo”, dijo Alemán.

Daños ambientales son parte de las afectaciones causadas por el huracán Otto, durante su paso por el Caribe Sur de Nicaragua en el 2016.

Esta herramienta es conocida como Fondo Verde Climático y asigna cifras mayores a US$10 millones para proyectos grandes, principalmente para reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y adaptación, afirmó Alemán. 

Para asignar recursos existe una junta que se reúne cuatro veces al año y revisa las propuestas de proyectos que realizan los países, las evalúa y decide a qué país darle los recursos en forma de préstamos o donación. 

“Lo que necesita Nicaragua es construir una propuesta de proyecto y someterla a consideración para acceder a los recursos del Fondo Verde Climático”, indicó Alemán. 

Contabilizar daños por familia

El director de la Mesa Nacional de Gestión del Riesgo (MNGR), Denis Meléndez, aseguró que las familias deben contabilizar los daños y pérdidas por el cambio climático, porque es una forma de demostrar que existe y que está afectando a la población. 

Afirmó que no sabe si el Gobierno utiliza un método para cuantificar los efectos del clima en la economía, pero precisó que existe el Mecanismo de Varsovia para pérdidas y daños.

Este mecanismo considera “daño” a la destrucción total o parcial de los bienes que hay en sector afectado. El valor material se hace con base en los precios estipulados antes del suceso. 

De igual forma establece como “pérdidas” los efectos que produce el fenómeno natural y que tienen una repercusión en todas las áreas de la producción, además en el aumento de los costos de los servicios básicos.  

Contribuciones

Nicaragua no ha presentado las Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INCD, por sus siglas en inglés) para la adaptación y mitigación al cambio climático tras anunciar su adhesión al Acuerdo de París, en octubre pasado, aseguró Víctor Campos, director del Centro Humboldt.

“Este es el instrumento que todos los países firmantes del acuerdo han tenido que presentar. Nicaragua aún no lo presenta“, dijo Campos.  

Campos indicó que ninguna organización ambientalista tiene información sobre los pasos que se están dando para la construcción de las contribuciones, que deben proporcionar información sobre el nivel de ambición nacional en la reducción de gases de efecto invernadero. 

El ambientalista aseguró que esas contribuciones Nicaragua las debería presentar a más tardar en diciembre próximo. Entre los puntos clave que Nicaragua debería incluir en el documento están: el tema de agricultura, ganadería y su adaptación como uno de los sectores que genera gases de efecto invernadero en el país.