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La tasa de accidentalidad laboral en Nicaragua llega casi a un 5%, cuando lo ideal es que sea de un 3%, indicó Manuel Israel Ruiz, experto en el tema de seguridad social, quien reiteró en la importancia de que el empleador y trabajador conozca el alcance de los seguros por riegos profesionales.

Ruiz impartió un seminario sobre los aspectos teóricos y prácticos de las prestaciones del seguro de riesgos profesionales. La capacitación fue organizada por la Centro de Formación Empresarial de la Cámara de Industria de Nicaragua (Cadin).   

“El año pasado hubo 150 muertos, más o menos, producto de los accidentes de trabajo y también hubo, más o menos, unos 38,000 accidentes de trabajo, que en algunos casos provocaron mutilaciones en el cuerpo, por tanto, preocupa en el país que la tasa de accidentabilidad sea mayor del 5%, cuando lo ideal es que sea un 3% precisamente para proteger a la clase trabajadora”, dijo Ruiz a El Nuevo Diario. 

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Mencionó que en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) “hay más de 900,000 personas afiliadas y que trabajan para 32,000 empleadores y estas personas son sujetos potenciales a sufrir un accidente de trabajo o enfermedad profesional”. “Es importante que las empresas se empapen de los instrumentos y procedimientos aplicables a los riesgos profesionales. El costo económico que conlleva no tener a una persona asegurada es considerable”.Karla  Guerrero,  participante.

Como parte de la responsabilidad social empresarial, explicó Ruiz,  los departamentos de recursos deben estar bien informados y tener un conocimiento de la ley para acompañar al trabajador cuando sufre un accidente, “asesorándole, indicándolo los derechos que tiene ante el INSS y el Ministerio del Trabajo”, señaló.

Cuando se conocen jurídicamente los derechos, entonces, se puede tener la capacidad de revisar que las prestaciones sociales del INSS  se cumplan conforme a derecho, reiteró el experto. 

En el año 2016, según cifras oficiales del INSS se reportaron 39,877, accidentes de trabajo, y por concepto de seguros de riesgos profesionales desembolsaron C$129.9 millones. Aún no publican las cifras oficiales del 2017, pero hasta octubre del año 2017 el Banco Central registró un número de afiliados al INSS de 918,821 trabajadores formales.  

Las “cinco enfermedades profesionales que están golpeando mucho a la sociedad son: túnel del carpiano (daño en los nervios de la mano), la afonía en el caso de los docentes que pierden mucho la voz,  insuficiencia renal crónica, la enfermedad del manguito rotador (afectación en el hombro) que sufren los trabajadores de los ingenios, mataderos y trabajo de la construcción la tendinitis”, dijo Ruiz.  

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Falta conocer más el derecho de seguridad social “Buscamos conocimientos de ejemplos particulares. La capacitación permite ver  particularidades de la ley que uno en el día a día no las maneja y cuando se presenta un caso especial, de pronto no se sabe cómo manejarlo”.  Xochilt Loásiga,

Manuel Ruiz comentó que “el 80% de los profesionales, licenciados, médicos, no conocen el derecho de seguridad social y lo puedo comprobar cuando doy un diplomado, un seminario, cuando doy una maestría en materia del trabajo y seguridad social”. 

Por su parte, Róger Uriarte, coordinador del Centro de Formación Empresarial de Cadin, explicó que al iniciar cada año hacen un “diagnóstico para saber las necesidades de formación de nuestros asociados, en base a eso hacemos un programa semestral de capacitaciones”.  

“Ofertamos los seminarios de acuerdo a lo que nuestros socios piden. Trabajamos para el sector empresarial en general”, señaló Uriarte.  

Las universidades y centros de educación técnica “obviamente aportan, pero no tiene la misma vinculación que tenemos nosotros sobre el funcionamiento práctico en las empresas y esto nos  hace más fácil hacer una oferta para fortalecer el trabajo profesional”, comentó Uriarte. 

“La semana pasada inició el posgrado en Derecho Laboral y Seguridad Social, que ofrecemos con la UCN (Universidad Central de Nicaragua)”, señaló el coordinador del Centro de Capacitaciones de Cadin. 

Entre las principales inquietudes de los participantes durante un seminario, señaló Manuel Israel Ruiz, está el querer saber “si una persona que recibe una pensión por riesgos profesionales puede seguir trabajando y la respuesta es sí, puede seguir trabajando, porque es compatible”.

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“Por ejemplo, si un trabajo tiene solo un día de trabajar en una empresa y sufre un accidente, aunque tenga solo un día de trabajo, el INSS le va a reconocer como  si tuvo 23 años de cotización aunque solo tenga un día”, sostuvo el experto. 

“¿Puede alguien recibir pensión de riesgo profesional y pensión de vejez? La respuesta es sí, puede recibir las dos”, dijo Ruiz sobre las preguntas frecuentes durante una capacitación.  

“Consultan sobre el principio de automaticidad, que consiste en saber que si un trabajador inicia hoy sus labores y hoy se accidente, entonces, dice el INSS: ‘no te preocupés yo te voy a reconocer 23 años de cotización y te voy a calcular la pensión como si hubieses cotizado 23 años’. Les interesa saber aspectos puntuales para no cometer infracciones y que el INSS no los vaya a multar”, indicó Ruiz. 

Karla Guerrero, asesora legal en temas de higiene y seguridad, participó en el seminario realizado en Cadin, dijo que “actualmente hay muchos accidentes de trabajadores de contratistas proveedores, que visitan una empresa y hacen un trabajo”.

“Es muy importante que las empresas se empapen de los instrumentos y procedimientos aplicables a los riesgos profesionales. En caso de un accidente de trabajo el costo económico que conlleva el no tener a una persona asegurada es considerable. La empresa será responsable directa de todos los costos que esa persona accidentada conlleve, el estar asegurado evita estos costos, además de ser un requisito legal”, comentó Guerrero.