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La Policía Nacional a través de un comunicado desmintió la alerta sobre una supuesta agrupación de secuestradores y traficantes de órganos que opera en nuestro país.

“Las fotografías que han sido publicadas, pertenecen a ciudadanos de otras nacionalidades vinculados a actividades delictivas, ajenas a nuestro país.

La Policía Nacional reitera su compromiso de seguir trabajando para fortalecer la seguridad de las personas, familias y comunidades”, expresa la nota de prensa de la Policía. 

Sin embargo, una volante se volvió viral en las redes sociales, donde refería sobre una supuesta banda conformada por tres sujetos extranjeros y un nicaragüense, esta fue pegada en el portón del colegio Nicarao.

Se conoció que la volante fue retirada del portón de un colegio en horas de la tarde del pasado jueves, pero los padres se encuentran alarmados por esta situación. Leonel Mercado, padre de familia, considera que es peligroso que se comience a dar este tipo de situación en el país.

“En el portón colocaron un papel con cuatro fotografías de personas que eran traficantes de órganos y que debíamos tener cuidado. La mayoría de los padres nos mostramos temerosos porque en cualquier parte del mundo es peligroso y alarmante, porque son personas que no tienen escrúpulos, son criminales”, dijo Mercado.

Preocupación

En cambio, Aura Mercedes Acevedo, madre de familia, está preocupada por la integridad de su niño, porque se enteró del secuestro de un niño en Chinandega, el que finalmente fue rescatado ayer.

“Como madre me preocupa está situación y aunque sea, o no, verdad nos sirve de alerta a los padres de familia, porque existen madres que trabajan y no pueden estar pendiente de sus hijos. Ahora uno ni en la propia familia confía”, indicó Acevedo.

El profesor Wilfredo Ortiz aseguro que esa información, sobre la supuesta banda, salió  de la dirección de ese centro de estudio, porque la secretaria vio ese documento en las redes sociales,  lo imprimió y pegó en el portón.

“Eso debe ser un alerta para los padres de familia, porque cualquiera puede entrar y llevarse a los chavalos. Los padres deben estar más pendiente de ellos”, dijo Ortiz.