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La esposa del abogado Harold Rafael Contreras Rivera, quien murió en el hospital tras recibir un disparo en la espalda, supuestamente a manos de Jhonny Alexander Quiñónez y/o Axel Efrem Quiñónez, afirmó que detrás de este crimen están Carlos “Chocorroncito” Buitrago y la mamá de este.

Esas declaraciones la brindó Rebeca del Socorro Osorno Mojica, luego que finalizara la audiencia preliminar en la sala ocho del Complejo Judicial, que se realizó en horas de la mañana de ayer. Mientras Carlos Chavarría, abogado acusador, aseveró saber de dónde fue que salió esta persona (acusado) con esa arma. 

“Salió de la casa de la mamá del ‘Chocorroncito’ Buitrago, hay gente, testigos que vieron esto, y sin embargo la policía calla esta circunstancia. Ya se le dejó claro a la Policía en el momento que declararon los testigos, que fue de ahí que salió. No entendemos por qué ocultan esta información”, dijo Chavarría.

El acusado se presentó al juzgado con varias puntadas en el rostro y en el costado izquierdo y declaró no conocer a la víctima y no sabía por qué lo estaban acusando de la muerte del abogado. Quiñonez está siendo procesado por el presunto autor del delito de asesinato, portación y tenencia ilegal de arma y municiones en perjuicio del abogado Harold Rafael Contreras Rivera y la seguridad pública del Estado de Nicaragua.

La Fiscalía espera demostrar con cinco testigos la participación directa del acusado por la muerte del abogado. El doctor Carlos José Solís, juez Décimo Distrito Penal de Audiencias, admitió la acusación, mantuvo la medida cautelar de prisión preventiva, envió a valoración al acusado con el forense del Instituto de Medicina Legal y programó la audiencia inicial para el próximo 5 de abril, en la sala 18, a las 9:35 a.m.  

La acusación

Según la acusación, a eso de las 9:30 p.m. del sábado 10 de marzo de 2018, Contreras se presentó a bordo de su camioneta a la vivienda de su suegro José Ramón Altamirano, que se ubica en el barrio Andrés Castro, de las cercanías de la Nunciatura.

El escrito refiere que la víctima conversaba con Pablo Gonzalo Guardado, mientras el acusado caminaba portando una arma de fuego de fabricación artesanal, hechiza, en forma de escopeta. La acusación determinó que a 20 metros de donde se encontraba el abogado, Quinónez se detiene, aprovecha que la víctima estaba distraída, vulnerable y de espalda, conversando con su amigo, realiza un disparo en la espalda, impactando los perdigones en la región lumbar derecha y otro de los perdigones pasa rozando la parte izquierda del glúteo, provocando una herida abdominal con laceración del riñón derecho y vaso de menor calibre. Luego, el acusado huye del lugar del hecho, mientras la víctima  es trasladada al hospital Alejandro Dávila Bolaños, donde fallece el 13 de marzo a eso de las 4:30 p.m.