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La Asociacion de Padres y Madres de Familia con Hijos con Discapacidad (Los Pipitos) presentaron ayer una “Guía metodológica para facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje de estudiantes con discapacidad de primero y segundo grado”. 

La guía ya fue pilotada, validada por el Ministerio de Educación y solo espera ser aprobada para su aplicación a nivel nacional. 

El documento presenta una serie de recomendaciones para fortalecer la práctica docente, ofreciéndoles herramientas didácticas con diferentes estrategias metodológicas para atender las necesidades educativas de estudiantes con discapacidad intelectual, auditiva, visual y motora insertos en las escuelas. Fue elaborada de manera conjunta entre Los Pipitos y el Mined con apoyo de Save The Children. 

Zoila Román Serrano, autora de la guía, explica que “es primordial que los profesores cambien su actitud cuando llega un niño o niña con discapacidad a la escuela regular”. “Si el docente no conoce qué significa una discapacidad, los tipos de discapacidad y las características de comportamiento y habilidades que presentan estos niños, no van a poder impartirles clases adecuadamente”, sostuvo. 

En ese sentido debe haber una adecuación curricular, lo que significa “adaptar a las necesidades individuales de la niñez con discapacidad los contenidos que el programa comprende”.

Los cambios

Según la guía, la adecuación curricular debe darse a nivel de centro, aula e individual.

A nivel de centro consiste en hacer modificaciones necesarias de infraestructura para que los estudiantes con discapacidad puedan desplazarse sin dificultad en los centros; a nivel de aula consiste en que de acuerdo a la discapacidad del niño, este debe ser ubicado adelante, donde haya más luz y que las dinámicas grupales sean estructuradas para que pueda ser tomado en cuenta. “Dos niños pueden tener la misma discapacidad pero no los mismos niveles de aprendizaje”, dice la autora de la guía. A nivel individual, la adecuación radica en que el docente identifique las capacidades de cada estudiante para trabajar los contenidos según el nivel de afectación de cada estudiante. 

Rosa Romero, subdirectora ejecutiva de Los Pipitos, sostiene que con la guía se busca el acceso a una educación inclusiva. “La niñez con discapacidad tiene que lograr primero la inclusión en la familia, luego en la escuela y después a nivel social. Lo idóneo es que desde la primera infancia logren desarrollar habilidades educativas y en ese sentido el acceso a las escuelas es primordial”.