Rafael Lara
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Al menos 10 explotadores sexuales fueron procesados en 2008, y en los primeros meses de 2009 han detenido a 6, señaló Sonia Sevilla, oficial subregional del programa que finaliza este año contra la explotación sexual contra la niñez, del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, IPEC, el cual fue señalado de exitoso.

Según Sevilla, entre 2002 y 2009 se lograron los objetivos planteados al promover varias campañas de sensibilización, encuentros con las autoridades del Ministerio de Salud, de Educación, la Policía Nacional, el Ministerio de la Familia, con periodistas y otros actores claves de las sociedad, como parte del trabajo en lucha contra la explotación sexual infantil.

“Considero que hemos plantado en la sociedad una visión diferente, logrando que situaciones vistas en Nicaragua como algo relativamente normal, ahora estén penalizadas, siendo la explotación sexual un delito contra la niñez. Aunque aún hay mucho por hacer, porque el castigo a los explotadores sexuales tiene índices bajos”, indicó.

Situación compleja

Sevilla comentó que entre las actividades del programa, se apoyó a organizaciones que trabajan en la atención de niñez en riesgo y víctimas de la explotación, encontrándose en estudios que no solamente las niñas son arrastradas por este delito, sino que al menos el 5 por ciento de los abusos se cometían en varones.

La oficial subregional del programa señaló que la situación es muy compleja, porque confluyen diferentes delitos además de la explotación sexual. También está la trata de personas, la migración y el narcotráfico, entre otros elementos, como la pobreza y la falta de oportunidades. Recordó que recientemente se procesó a un italiano que reclutaba a niñas y adolescentes para ser explotadas sexualmente en Costa Rica. También se han identificado bares, night clubs, restaurantes y hoteles, algunos trabajando en redes con taxistas, y hasta un cyber en residencial Las Mercedes, donde se descubrió la promoción de pornografía infantil.

Cualquiera puede ser explotador

Señaló que uno de los ejes de la prevención no sólo fue identificar el problema y hacerlo visible, también lo fue la necesidad de hacer ver que todo hombre se puede convertir en explotador sexual, y ser cómplice del delito cuando acepta ser seducido por los proxenetas y pagan por abusar de una niña o un niño, ya sea que el menor de edad lo permita o no.

Como parte de la labor realizada en estos años, hoy se presentará, junto a representantes del Ministerio de la Familia, un estudio comparativo sobre tolerancia social y el comercio sexual con personas menores de edad en Centroamérica, Panamá y República Dominicana. En el mismo se plantearán los resultados, desafíos por realizar y las recomendaciones para encontrar respuestas a este problema social.