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Costa Rica decidirá este domingo 1 de abril entre dos candidatos a la Presidencia que comparten el apellido, pero que son polos opuestos: Carlos Alvarado, del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), y Fabricio Alvarado, del Partido Restauración Nacional (PRN), quien sorprendió al quedar en primer lugar durante la primera ronda electoral efectuada el 4 de febrero. 

Según las últimas encuestas, el abstencionismo que se espera en esta segunda ronda podría superar el 40%, explica Luis Haug, gerente general de la firma CID Gallup Latinoamérica. Esto se explica porque “en la primera ronda el 51% de los electores no votó por ninguno de los candidatos que está en segunda ronda”, dice el analista. ​

Según Hauh, los costarricenses “más que buscar una razón para votar por uno u otro, mucho de lo que está motivando a participar el domingo es determinar cuál de los dos candidatos es el que menos daño hará ahora al país”. 

La intención de votos continúa cerrada. Y según la encuesta de Universidad de Costa Rica, Fabricio Alvarado aglomera el 43% de los votos y Carlos Alvarado el 42%.

¿De qué tema cree que van a depender los resultados de la segunda vuelta de las elecciones en Costa Rica? 

En estos momentos, a cinco días de las elecciones, en realidad más que un tema en específico el dilema de los costarricenses es “¿a cuál de los dos le creo?”. Entre quienes, en la primera ronda, votaron hacia terceros partidos (que son el 51%), hay temores hacia los dos candidatos. 

Existe un temor hacia el candidato oficial (Carlos Alvarado) de continuar con una situación económica que ha sido definida como negativa por la gran mayoría y el miedo a que siga la corrupción de la administración del PAC. 

A criterio de Haug, la diferencia entre ambos candidatos es mínima, “pero hay un 50% de la población que no votó por ninguno de estos en febrero y definitivamente el esfuerzo que hagan estos días para convencer a los indecisos de que “yo soy menos malo que el otro”, es lo que va marcar la diferencia”.

Por el otro lado (con Fabricio Alvarado), se percibe inexperiencia en él, se duda de su capacidad de gobernar en estos momentos de incertidumbre en los que se encuentra el pueblo y al mismo tiempo en su capacidad, dada la alta importancia que le ha dado a la religión|. 

Precisamente este lunes el Tribunal Supremo de Elecciones emitió una resolución en la que ordena a Fabricio Alvarado dejar de usar motivos religiosos en la campaña. ¿Sigue siendo decisivo el tema del matrimonio igualitario, o han cambiado los enfoques?

El tema del matrimonio igualitario fue clave para los simpatizantes en la primera ronda y se vio que quedaron los candidatos de los dos extremos. Pero ya en la segunda ronda, la atención se centra en atraer a los votantes que no votaron ni en pro o en contra del matrimonio igualitario. Fabricio Alvarado, el candidato que no lo apoya, ahora habla de familia, se salió del matrimonio igualitario porque ya no le es suficiente, ahora habla de familia. El discurso ha cambiado para abarcar una población más grande, todos tenemos familia, independientemente de cómo esté conformada. Carlos Alvarado de alguna manera también lo ha hecho. 

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¿Ese cambio en el discurso ha tenido algún impacto en la intención de votos que reflejan las encuestas? 

Definitivamente, ambos candidatos atrajeron nuevos votantes en proporciones similares. Si vemos la diferencia se ha venido manteniendo en número similares. El costarricense está viviendo una indecisión, dado que al analizar los resultados de la primera ronda, el 51% de los votantes no votó por ninguno de los dos candidatos de esta segunda vuelta y están concentrados en convencer a ese gran grupo de indecisos a como dé lugar. 

La reforma fiscal es uno de los problemas clave que ha salido a relucir en estas elecciones. ¿Cuál de las dos propuestas resultó más atractiva a los electores

Cuando consultamos a los votantes sobre las propuestas fiscales pasó algo interesante, la gran mayoría no sabe cuál es el problema fiscal, están más preocupados por la economía a nivel del hogar, cómo van a pagar las cuentas del mes, comprar la comida de los hijos. Cuando se les habla de problemas fiscales, la deuda externa, los intereses, es algo que no comprenden. Eso se maneja entre los medios, los expertos, estudiosos, economistas, mas no es algo que atrae al electorado. Al final lo que pudieron expresar es que se haga una mejor recaudación de impuestos y que no se elevaran.

En ese sentido es Carlos Alvarado quien ha presentado propuestas más concretas…

En materia económica las propuestas de Carlos han sido más concretas frente a las de Fabricio. Más allá de las propuestas, lo clave ha sido el lenguaje que se ha usado. Carlos ha hecho ver que la campaña de Fabricio no tiene un plan a seguir. 

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Me llama la atención que, en la primera ronda, Carlos ganó con amplia diferencia en las zonas céntricas y metropolitanas del país, mientras que Fabricio arrasó en las zonas costeras. ¿Cómo podría perfilar al votante de ambos bandos?

Al analizar el voto, vemos que tenemos a un país dividido. En las zonas costeras hay un atraso con respecto a la inversión que se ha dado de parte del Gobierno en infraestructura, salud y educación. Mientras que en las zonas metropolitanas hay más inversión, mayor escolaridad entre la gente, es donde se ve un votante más crítico y teóricamente mejor preparado. En las zonas costeras vemos un voto crítico pero en forma negativa hacia el Gobierno y eso afecta al candidato del oficialismo. 

Según las últimas encuestas, el abstencionismo que se espera en esta segunda ronda podría superar el 40% Archivo/END

Las encuestas señalan que el PAC recibirá más votantes que en una primera vuelta votaron por otros partidos, y el PRN recibirá apoyo de los que no votaron en una primera vuelta. ¿A qué le atribuye esta tendencia? ¿Qué ventajas tienen para cada partido? 

Esa tendencia se relaciona con lo que mencionábamos anteriormente. En la primera ronda el mayor voto hacia terceros partidos se dio en las provincias centrales donde hay un perfil de votante con un nivel socioeconómico relativamente más alto y preparado, semejante al de Carlos Alvarado. En las zonas costeras el abstencionismo llegó a ser de hasta 40% en algunos lugares, tienden a ser gente menos educada, crítica hacia el Gobierno y piden cambios. 

Ahora que habla de abstención, se dice que el domingo casi el 40% no va A votar. ¿A qué razones atribuye que la población continúe indecisa o que prefiera no votar?

En las últimas estimaciones que hicimos, hemos visto que se espera en efecto un 40% de abstención, pero podría ser mayor porque los dos candidatos de esta segunda ronda eran quizás la tercera o cuarta opción de la primera ronda. Más que buscar una razón para votar por uno u otro, mucho de lo que está motivando a participar es determinar cuál será el que menos daño haga ahora al país. 

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Que la elección sea en Domingo de Resurrección, cuando gran parte de la población está de vacaciones, ¿podría afectar el porcentaje de abstencionismo o algún candidato en específico?

Afecta principalmente al candidato del PAC, Carlos Alvarado, porque la mayoría de sus votantes está en la zona metropolitana y son quienes se desplazan hacia las zonas costeras, el seguidor de Fabricio Alvarado ya se encuentra en esta semana en las zonas costeras porque ahí vive. Por eso el PAC ha invertido en estos días en spots televisivos donde insta a votar. 

Fabricio Alvarado ha contradicho las prohibiciones constitucionales al usar la religión como campaña política, a lo que él ha contestado que los líderes de las organizaciones religiosas no son apolíticos. ¿Qué repercusiones han tenido estas declaraciones?

En realidad no ha tenido una repercusión mayor, ya se reconoce a un Fabricio cercano a la Iglesia evangélica. Estas acusaciones han venido más de Carlos Alvarado. 

La intención de votos continúa cerrada. EFE/END

A cinco días de la elección, ¿qué les queda por hacer en estos días a los candidatos?

Dado el alto nivel de abstencionismo que se espera, lo más importante es lograr llevar a los ciudadanos a las urnas. Cada voto cuenta. Por lo tanto la organización en las urnas, los miembros de mesa, el transporte, ir a sacar a la gente es muy relevante y eso es lo que están preparando. También hacen falta dos debates que ayudarán a los indecisos en la aglomeración metropolitana. Simpatizantes de partidos terceros son los que estarán atentos a estos encuentros para ver a quién terminan de apoyar el domingo.  

¿Qué se está jugando en estas elecciones para la democracia costarricense?

En cuanto a democracia estas elecciones han consolidado la fuerza de terceros partidos, dando a entrever que para futuros comicios las posibilidades de segundas vueltas son reales. El bipartidismo ha quedado atrás, es primera vez que alguno de los dos grandes partidos queda fuera, Costa Rica ha entrado en una etapa de multipartidismo. 

¿Cuál cree que podría ser un posible resultado final en estas elecciones?

En estos momentos tenemos a unos candidatos con un punto de diferencia, es mínima, pero hay un 50% de la población que no votó por ninguno de estos en febrero y definitivamente el esfuerzo que hagan estos días para convencer a los indecisos de que “yo soy menos malo que el otro”, es lo que va marcar la diferencia. La gente cambia de parecer de un día para otro. En una segunda ronda un solo voto es suficiente para ganar y en caso de haber empate el candidato de mayor edad gana, que sería el señor Fabricio Alvarado. 

Más de 30,000 nicaragüenses votan en estas elecciones. ¿Han medido la intención del voto extranjero?

Todo el nica que vote aquí es un nuevo costarricense igualmente aprobado por votar. Generalmente el voto de origen nicaragüense ha sido más en favor del partido Unidad y Liberación Nacional, ninguno de los dos está en esta segunda ronda. Son parte del grupo de los indecisos.