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El segundo jefe de la Dirección de Investigaciones Económicas, DIE, de la Policía Nacional, comisionado Teodoro Bustamante, confirmó ayer que por sospecha de defraudación aduanera y fiscal, siguen retenidas en Aduana Central 1,200 cajas de cigarrillos que importó a inicios del mes Celia Auxiliadora Grijalva Villalta.

Aunque lo novedoso del caso, entre otras cosas, es que el Ministerio de Salud, Minsa, emitió a través del Departamento de Regulación de Alimentos un comunicado, en poder de EL NUEVO DIARIO, en el que declara que “no tiene objeción” para el ingreso de esos cigarrillos.

“El Minsa de manera oficial nos dijo que no podía pronunciarse sobre el caso, porque no le compete, según la ley. Pero aparentemente uno de los parientes (de la señora Grijalva) acudió al Minsa y probablemente ellos tuvieron que pronunciarse”, expuso.

Sin embargo, el experto fiscal René Vallecillo destacó que “no es normal ese tipo de comunicaciones, porque al Minsa le compete pronunciarse sobre alimentos o productos que son un riesgo para la población, en el caso de esos cigarrillos no se sabe si estaban o no vencidos”, explicó.

El Minsa no se pronunció al respecto. Sin embargo, el comisionado comentó que el señor Freddy Sandoval, “un particular”, interpuso una denuncia en la Estación Cuatro de la Policía porque con la importación de los cigarrillos en mención, según él, se está violando la Ley de Consumidores y la Ley de Defensa de los Derechos Humanos, “leyes que mandan un registro sanitario legible y con fecha de vencimiento. Y esos productos no tienen fecha de elaboración ni de vencimiento”, indicó el comisionado.

La denuncia fue interpuesta el ocho de abril pasado, es decir, dos días después de haber sido retenido el cargamento descrito. Sin embargo, el comunicado del Minsa, firmado por Edgardo Pérez, Director de Regulación de Alimentos en la entidad, fue emitido el siete de abril. O sea, un día antes de que Sandoval introdujera su queja en la estación policial.

Sin señal de importadora

El jefe policial añadió que Celia Auxiliadora Grijalva Villalta, de más de 60 años, aún no da la cara. “Ella dio una dirección falsa, sin embargo, la ubicamos en la zona ocho de Ciudad Sandino, y allí observamos que no tiene capacidad para ser importadora porque no tiene establecimiento, registros financieros ni facturaciones. La señora ha sido citada tres veces y no ha comparecido”, comentó el comisionado.

Precisó que quien está “dando las vueltas para liberar el producto es Carlos Dávila Grijalva (aparentemente sobrino de la señora) y Francisco Torres (este último agente aduanero)”.

Bustamante agregó que la importación produciría a Grijalva unos 12 millones de córdobas. “Es decir, tendrían una ganancia de unos 7 millones de córdobas”, apuntó.

El monto declarado por la importadora, por la compra de las 1,200 cajas de cigarrillos, es de un poco más 1.5 millones de córdobas, monto del que sospechan la Policía y las autoridades de Aduanas y de Ingresos, porque podría no ser legítimo.

Bustamante señaló que los cigarrillos importados son marca Elephant y Marshall, que usualmente se introducen al país vía contrabando. La Policía, además de sospechar del monto declarado por la importadora, presume que hay falsificación de documentos. Los resultados de las investigaciones se conocerán en mayo próximo.