•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Las inundaciones en las cercanías del lago y las afectaciones por lluvias en el centro de la ciudad son los dos principales riesgos a los que están expuestos los capitalinos, por lo que la municipalidad está preparando un plan de gestión de riesgo ante la llegada del invierno este año, a fin de reducir las afectaciones por esta causa, informó ayer la Alcaldía de Managua.

De acuerdo con los estudios de las autoridades, Managua tiene 59 puntos críticos en los que se trabajará para reducir el riesgo de daños por lluvias, inundaciones, deslizamientos de tierra, incendios, contaminación y otros factores que pueden ocasionar desastres en la ciudad. ​

Con el “Plan Estratégico en Gestión del Riesgo de Desastres para la Sostenibilidad y El Desarrollo en Managua”, presentado ayer por las autoridades municipales, se pretende organizar a los habitantes de los barrios afectados por las lluvias e inundaciones en temporada de invierno y reubicar a las familias que están asentadas en zonas propensas ante deslizamientos de tierra, indicó ayer el secretario de la comuna, Fidel Moreno.

 

Moreno indicó que en los últimos siete años se ha reducido la cantidad de sitios riesgosos en la capital. En 2011, se contabilizaron 130 puntos críticos y, el año pasado, el gobierno municipal informó que habían 65 zonas vulnerables, mientras que ese número se redujo a 59 este año. 

El plan de gestión de riesgo, previo al invierno de 2018, fue elaborado por las autoridades municipales, la Cooperación Japonesa en Nicaragua, el Banco Mundial, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) y el Sistema Nacional de Prevención, Atención y Mitigación de Desastres (Sinapred).

Vulnerables ante lluvias y sismos

Además de los riesgos sísmicos y volcánicos que amenazan a toda la capital, la Alcaldía detectó tres puntos “rojos”, actualmente poblados, en donde se pueden producir derrumbes por las lluvias o los sismos, precisó el secretario de la comuna. 

En estos lugares “está en riesgo la vida de las familias frente a una situación de derrumbes o deslizamientos (porque) están en laderas muy empinadas o en la parte alta de un cauce, que tiene taludes erosionados y que puede producirse deslizamientos”, declaró Moreno. 

Mientras que las familias en riesgo por inundaciones no serían movilizadas, sino que se trabajará en fortalecer la organización comunitaria para prevenir riesgos y atender emergencias, además de crear estrategias de adaptación al cambio climático, precisó Moreno.

Managua también está vulnerable ante otras afectaciones naturales, como la contaminación ambiental, los incendios, las epidemias y las explosiones, plantea el documento presentado este viernes. 

Se detectaron 59 puntos críticos en la capital.  Archivo/END

Problemas por crecimiento horizontal

Por su parte, Harius Sanahuja, especialista sénior de gestión de riesgos de desastres de la oficina del Banco Mundial en Nicaragua, indicó que el crecimiento horizontal de la ciudad de Managua podría representar un riesgo, según estudios que se han realizado a nivel centroamericano. ​

Aunque en Managua no son comunes los edificios habitacionales, es un tema que se debe trabajar e incentivar a los pobladores, para que quieran vivir en estos y que se pueda reducir la cantidad de asentamientos informales en áreas no aptas para la construcción de viviendas, recomendó Sanahuja. 

“La expansión lineal y plana ya no es eficiente, es muy difícil para la gobernabilidad y eso también ayuda a que los asentamientos informales estén cada vez más en áreas de riesgo”, agregó el experto.