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Los cargamentos de droga que vienen del sur y pasan por las aguas nicaragüenses, cambiaron de curso. Las redes del narcotráfico dejaron de trasladar grandes cantidades y utilizan el trabajo de hormiga con embarcaciones menores y potentes motores fuera de borda.

“En el Pacífico se trabaja a más distancia. Las pangas (fibra de vidrio) que antes trasegaban entre 1,000 y 1,500 kilos de cocaína, han modificado la ruta, pues conocemos que navegan entre las 50 y 150 millas del litoral”, confirmo el capitán de navío, Gerardo Roberto Fornos.

El jefe militar dio a conocer los resultados del trabajo institucional del primer trimestre, en el que destaca que se realizaron 12,000 misiones, entre ellas 700 líneas de vigilancia, 9,806 sondeos a embarcaciones nacionales y 377 a pangas extranjeras.

Fornos enfatizo en que el narcotráfico no se establecerá en Nicaragua. “El muro de contención está dirigido a desviar, capturar y evitar que se instalen en Nicaragua, sin embargo, reconoció que conocen que esa organización dio un giro de 180 grados porque “está trasladando la droga por puchos de 100 y 200 kilos, muy largo de la costa” dijo.

El 15 de febrero, efectivos del Distrito Naval del Pacífico dieron persecución a una panga que provenía del sur y en su interior trasladaba 210   tacos de cocaína, con un peso de 239 kilos, a 25 millas náuticas del Puerto de Corinto, operativo en el cual se detectó que dos siluetas masculinas salieron huyendo al momento del desembarque frustrado, pero en tierra no pudieron capturarlas. Ninguna institución brindó detalles sobre a quién pertenecía la panga, de color azul, franjas blancas, identificada como Puerto Corinto.

Sospechosos movimientos

Alberto Velásquez, pescador artesanal de la zona pesquera de Mechapa, frente a la isla de Venecia, señalo que es cierto que pequeñas pangas trasladan droga por la noche hacia el norte y que por las noches los pobladores escuchan que helicópteros bajan muy cerca de la zona de Apascalí.

Fornos dijo que no tiene conocimiento acerca de esa información específica, pero indicó que el narcotráfico trabaja con redes o aparatos sofisticados que detectan la presencia de las patrullas navales, por lo que el paso por Nicaragua es largo de las costas, es decir, mar adentro.