•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Rescatar la historia en Managua, transformar esto en un atractivo y una forma de ingreso para la economía nacional son elementos imprescindibles para el país, afirman especialistas en atractivos turísticos. Dos puntos emblemáticos en este sentido son el Mirador Tiscapa y las Huellas de Acahualinca, en los cuales se trabaja en su rehabilitación.

La restauración del Mirador Tiscapa es un proyecto que la municipalidad viene impulsando desde hace tres años, sin embargo hasta inicios de este fue que comenzaron las obras.

Según los obreros, hay varias transformaciones y aún trabajan en algunas áreas. 

“En realidad los cambios no fueron mayores en aspecto, sin embargo las condiciones para los visitantes mejoraron mucho. Por ejemplo, se instalaron los juegos infantiles, se eliminaron los quioscos de lata para instalar quioscos de madera, pintura para las ruinas de la antigua casa presidencial (construida por el presidente José María Moncada, derruida por el terremoto de 1931, luego reconstruida y nuevamente destruida por el terremoto de 1972); y se retocaron otros elementos para dar mejor aspecto”, expresó el obrero. 

La Loma de Tsicapa. Alejandro Sánchez/END

Detalló que un aspecto muy importante fue la instalación de tuberías de agua potable. Antes habían barriles, pero los visitantes se quejaban de que no era saludable que todos metieran las manos ahí y se contaminara. Otro elemento fue la sustitución de luminarias incandescentes a luces led y se cambiaron las barandas de malla ciclón ubicadas al borde del mirador por rejas blancas. 

Por otra parte, los viejos juegos infantiles de cadenas y tubos pasaron a ser de plástico en tres áreas.

La presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), Lucy Valenti, destacó que con estos proyectos se está preservando nuestra historia, algo que para el turista o el visitante resulta de mucho interés.

“Si nos referimos a las Huellas de Acahualinca y la rehabilitación del museo, hablamos de los primeros habitantes de Nicaragua y tiene un valor arqueológico. En el caso del Mirador Tiscapa también tiene gran importancia histórica, pero más reciente, y desde el punto de vista político”, dijo Valenti.

La presidenta de Canatur se refirió a que el Mirador Tiscapa desde 1894 se convirtió en punto estratégico político militar.

La historia de Nicaragua indica que ahí se construyó la primera fortaleza en la explanada por el general José Santos Zelaya.

La construcción aprovechó el dominio visual gracias a la topografía del sitio. Posteriormente se construyó la casa presidencial y también en sus laderas externas se instaló el centro de operaciones de las cárceles de la Guardia Nacional. Por  decreto presidencial, el 25 de abril de 1990 se declaró Parque  Histórico Nacional. 

Por sus características el área del mirador se puede considerar multifuncional, ya que es un  espacio urbano, histórico, cultural, un  área  de  reserva  natural, además de un espacio con potencialidad de generar recursos económicos y en consecuencia autosostenibilidad.

Verónica Wayman, gerente general de la empresa Wayman Tours, que incluye un recorrido por destinos icónicos de la capital, comentó que la rehabilitación vendrá a beneficiar a la capital, ya que se muestra como otra opción de la ciudad al turismo extranjero y está en la zona de seguridad, que viene desde el Paseo Xolotlán.

Vista de una maqueta del Paseo Xolotlán. Archivo/END

Wayman argumentó que el parque tiene diversas ventajas, ya que está localizado en el centro de la ciudad. Esta separa el antiguo centro de la ciudad con el nuevo centro de la zona de Metrocentro, siendo un elemento conector.

“El área tiene al Paseo Xolotlán, Puerto Salvador Allende, parque deportivo Luis Alfonso Velásquez, teatro Rubén Darío, restaurantes y hoteles. Además está el mirador que nos revela el hermoso paisaje de toda Managua y también tenemos la laguna, donde se puede practicar el senderismo en medio de la ciudad”, argumentó  la gerente de Wayman Tour.

Asimismo recomendó al gobierno municipal promover más estos sitios para incrementar la afluencia de visitantes. Indicó que otros lugares que pueden ser potenciados son el museo Huellas de Acahualinca, que está en remodelación; otro es la antigua colonia Dambach, ubicada al extremo del Paseo Xolotlán y donde pocos saben que contiene el Museo de la Música de Nicaragua.

En el Plan de Inversión Anual 2018 hay presupuestados C$1.2 millones para remodelar todo el museo que contiene las huellas que dejaron humanos y animales de la edad paleo-indígena sobre fango y ceniza volcánica, a orillas del lago de Managua o Xolotlán, las cuales quedaron preservadas en barro. Estas datan de 6,000 años de antigüedad. 

El plan de restauración del museo Huellas de Acahualinca fue presentado en 2016. El proyecto es unir las dos fosas que forman el museo, crear un archivo digital, modernizar las áreas de atención al público y desarrollar elementos de protección para las huellas. Aunque la Alcaldía de Managua no ha brindado información de los trabajos que se realizan, en una visita hecha por El Nuevo Diario al museo, se pudo observar la tierra de las obras para la unión de las fosas.