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Un presunto despale que surgió tras el pasó de la tormenta Nate, en la comunidad de El Astillero, municipio de Tola, Rivas, es investigado por el Instituto Nacional Forestal (Inafor) y la delegación territorial del Ministerio de los Recursos Naturales (Marena).

La investigación comenzó el pasado 22 de marzo, con una inspección de oficio que hicieron en la finca “Dulce Vita”, una propiedad afectada por la tala de árboles, según detalla el Inafor en su informe.

En el acta de inspección se detalla que se observaron cortes de arbustos de diferentes especies en un área promedio de 10 manzanas y que corresponden a las especies de madero negro, chiquirín, guachipilín  tigüilote, cachito, cornizuelo, espino negro, guácimo, ñambaro y laurel.

Vista de la finca donde supuestamente hubo un despale. Lésber Quintero/END

Tras el inicio de la investigación, los pobladores de El Astillero salieron al frente para señalar que fueron ellos quienes hicieron uso de un aprovechamiento de leña ante la emergencia que enfrentaron con el paso de la tormenta Nate, en octubre del año pasado, la cual dejó al menos a 16 personas muertas y una desaparecida.

“Creo que aquí hay un mal entendido o personas mal intencionadas, porque con autorización del responsable de la  finca es que se procedió a extraer leña de los arbustos, ya que estábamos en medio de una emergencia, no teníamos con qué cocinar y en la finca nos extendieron la mano y la mayoría de los habitantes nos beneficiamos sin hacer uso de especies maderables o árboles con un diámetro superior a las 4 pulgadas,  por lo que no veo tal despale”, indicó el lugareño Manuel Salvador Umaña, de  56 años.

Su vecino, Leónidas Grijalba, de 69, confirmó que él es otro de los que llegó a extraer leña para preparar los alimentos. Sostiene que todo se trata de una donación del representante de la finca, Gian Franco Galluzzo.

“Lo que se hizo fue aprovechar los arbustos y varas, y claramente se puede apreciar en la propiedad que no se talaron especies de árboles maderables, ni ningún otro tipo más que arbustos, ya que era una necesidad porque no teníamos con qué cocinar porque la tormenta Nate arrasó hasta con nuestra leña y ahora no podemos buscar este recurso en las montañas como antes, pero recibimos el apoyo de la gente que  maneja esta finca”, indicó Grijalba.

El paso de Nate por Nicaragua dejó al menos a 16 personas muertas. Archivo/END

La propiedad, de 87 manzanas, pertenece a la italiana Giorgia Loccisano, pero al estar fuera del país es representada por Galluzzo, quien al ver las necesidades que atravesaban los habitantes decidió apoyarlos con 16 mil libras de cerdo, dos camiones de arroz y 7 mil galones de agua, y accedió a la petición de hacer uso de árboles derribados por  la tormenta y aprovechar la  maleza para hacerle frente a la emergencia, según dijo el cuidador de la finca, Mario Obando Aguilar.

Según los habitantes, en la comunidad también existen otras propiedades en las cuales se hicieron cortes de árboles y hasta quemas, por lo que aseguran que les sorprende que se investigue únicamente el caso de Dulce Vita, donde afirman que no hubo ningún despale porque ni siquiera existen especies maderables.