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De Estados Unidos llegó Austin Bryan, un experto del Servicio Forestal de los Estados Unidos. Bryan viene a brindar asistencia técnica relacionada a tácticas de contención de incendios y métodos de coordinación geográfica a gran escala, indicó la Embajada de Estados Unidos a través de una nota de prensa. 

“Este incendio está muy complicado. El combustible está muy seco, el ambiente está muy seco. Vamos a hablar con el Gobierno y dar nuestra experiencia. Es mi primer día y quiero escuchar más y entender más sobre esto”, precisó el especialista Austin Bryan. 

Fernando Mendoza Jara, ingeniero forestal y especialista en sistemas de información geográficas satelitales de la Universidad Nacional Agraria (UNA) aseguró que las imágenes que ha analizado reflejan que el área afectada supera las 4,000 hectáreas.​

Por su parte, Efraín Acuña, doctor en medioambiente y uso de suelo de la UNA, consideró que las llamas hasta hora solo han afectado una zona pantanosa donde predominan palmas y bambús. 

No obstante, dijo que debe evitarse que las llamas se propaguen hacia la zona núcleo, ya que esta temporada es la más seca en este lugar y hay mucho material que puede incendiarse.  ​

El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap) del Marena establece que el área núcleo de una reserva es el espacio cuyo objetivo principal es la conservación y se prohíbe cualquier tipo de actividad o presencia de humanos. Contiene la mayor riqueza biológica por ser zonas vírgenes. 

“Si el incendio penetrara en el bosque denso sería aún más difícil controlarlo porque hay muchas hojas que sirven de material combustible”, sostuvo Acuña, quien geolocalizó el área exacta del incendio. 

El área afectada por el incendio es una zona baja de inundación. Cortesía/END

A través de esto ambos lograron conocer que la zona afectada es un área de pantano. 

Según Mendoza Jara, el perímetro del incendio abarca 12 kilómetros de longitud y 6.4 kilómetros en su parte más ancha. Agregó que las llamas avanzaron en dirección de sur a norte y en poco margen hacia el oeste.

Efraín Acuña explicó que de acuerdo con el Mapa de Uso de Suelo de 2015 creado por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y la UNA, el área afectada es una zona baja de inundación. 

Según Acuña, en el análisis de las imágenes satelitales “no hay evidencias de que el incendio se haya propagado hacia el bosque denso de la reserva”. 

Sobre las causas dijo que todo lo que se diga es especulación, ya que se necesita ir al área para saberlo. “Pero es posible que haya ocurrido una quema no controlada, alguna quema de pasto y como hay mucho viento por la cercanía al mar, se propagó”, explicó. 

Según el experto la regeneración sería más rápida en esta parte pantanosa de palmeras y bambús, si se compara con el bosque espeso. “Al menos en 5 años puede recuperarse esta zona de bambú y palmera, debido a que estas plantas tienen brotes y como es área inundable, puede recuperarse rápidamente”.

Actividad agrícola debe parar

Acuña explicó que en teoría en este sector no debe existir actividad agrícola porque su uso de suelo es forestal. “No se puedo producir maíz porque los valores de ph (ácido) son muy altos”. 

El perímetro del incendio abarca 12 kilómetros de longitud y 6.4 kilómetros en su parte más ancha. Cortesía/END

También aclaró que la fertilidad de este suelo es muy baja como para producir pasto de calidad. “El pasto crece pero es muy bajo en proteínas y el ganado gasta más energía en degradar (comer) ese pasto, que en los nutrientes que adquiere”.

“Lo que llevaría en engordar a una vaca en cuatro meses, le tomaría ocho a un productor en Indio-Maíz”, aseguró Acuña. A su criterio debe haber mayor control de uso de suelo de la tierra y dejar que el área se recupere por sí sola.