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Una mujer corinteña, quien pasó mucho tiempo desaparecida, recientemente escapó de sus captores en Guatemala y regresó a su ciudad natal.

El caso se conoció al ser ventilado durante encuentros de mujeres que se promueven en Chinandega, uno de los tres municipios de Nicaragua donde se organizan con sectores rurales y urbanos reuniones para informar que la red de tratantes de personas escoge a mujeres, a la niñez y adolescencia para inducirlos a realizar trabajos de esclavitud sexual y servidumbre, principalmente.

La organización que atendió a la sobreviviente, según el investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Publicas (IEEPP), Augusto Will, relató que la víctima contó a sus familiares que tuvo que rasgar con sus manos el suelo del cuarto done estuvo cautiva para hacer un túnel por el cual escapó desnuda a pedir auxilio.

Chinandega, Jinotega y San Juan del Sur son zonas de Nicaragua donde hay métodos sofisticados para la trata de personas. Archivo/END

“(La mujer) está en Corinto. Sufre del Síndrome de Estocolmo, porque planifica regresar para hacer dinero para su familia”, dijeron preocupadas las lideresas corinteñas, quienes hicieron pública la historia durante los talleres de reflexión que el IEEPP promueve en los municipios fronterizos de Villanueva, Corinto, Chinandega y Potosí, jurisdicción de El Viejo.

Wil declaró durante el foro para el abordaje, riesgos y mecanismos de protección para periodistas ante el delito de la trata de personas, que existen sofisticadas formas de captar mujeres en el departamento de Chinandega, Jinotega y San Juan del Sur, municipio de Rivas.

“Las mujeres que se llevan a España, los niños que se utilizan en la temporada alta en San Juan del Sur, los tricicleros (denominados pilotines) que ofrecen sexo a los tripulantes de barcos en Corinto o madres que ofrecen a sus hijas”, son entre otros los casos captados durante los encuentros en el interior del país.

Los testimonios de trata de personas están invisibilizados en el país.

“No se están denunciando y las estaciones de Policía no tienen personal especializado, por lo que no se procede a investigar”, dijo Will.

La explotación sexual es un mal muy penetrado en la sociedad. Archivo/END

Para el caso de Potosí, fronteriza por agua con El Salvador y Honduras, hay doce puntos ciegos donde son comunes los testimonios de niños que son obligados a irse a realizar trabajos forzados, explotación laboral y la mendicidad.

“Hay muchas prácticas culturales que las normalizan y diversas aspiraciones a tener un mejor ingreso, son parte de las motivaciones de las personas para emigrar", explicó Wil.

“En los talleres se aborda los mecanismos de captación a las víctimas, que pueden ser por medio de endeudamientos o engañadas con ofrecimientos de oportunidades laborales bien remuneradas, que su fin es la explotación”, añadió.

La Ley 896, contra la trata de personas, para ser efectiva necesita presupuesto, personal policial y judicial bien capacitado y articulación entre los actores de la sociedad, porque es una problemática social que está ocurriendo con mayor frecuencia en Nicaragua, advirtieron los especialistas.