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El embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Robert J. Callahan, negó que funcionarios de esa sede diplomática estén conspirando contra el gobierno del presidente Daniel Ortega, tal como éste lo afirmara durante su reciente visita a Cuba.

El diplomático norteamericano aseguró que las actividades de los oficiales de la embajada norteamericana en Nicaragua “son normales”, y que éstos se reúnen con políticos, religiosos, sindicalistas y empresarios.

“En mi caso, hasta con beisbolistas”, dijo el embajador, para quien “es un derecho y hasta obligación de un diplomático conocer la sociedad del país donde está”.

Relaciones, pero con respeto

Mientras tanto, el viceministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua para Asuntos de Cooperación, Valdrack Jaentschke, aseguró que Nicaragua puede tener relaciones mutuas con cualquier país, “en tanto no se intervenga en los asuntos internos”.

Las relaciones de Nicaragua con Estados Unidos, a criterio de Jaentschke, “deben caracterizarse por el respeto mutuo, la no intervención en asuntos internos y la búsqueda de una agenda de mutuo beneficio y de cooperación”.

El embajador norteamericano y el vicecanciller nicaragüense intercambiaron saludos durante la firma de un convenio sobre la implementación de la Iniciativa Mérida, a través de la cual el gobierno norteamericano otorgó a la Policía Nacional un millón y medio de dólares en fondos suplementarios de asistencia bilateral.

Natural y aceptable

Para Callahan, la actividad que realizan los funcionarios de la sede diplomática norteamericana en Nicaragua “es natural”, en tanto actúan de conformidad con los convenios de Viena.

El funcionario norteamericano reiteró lo dicho por el presidente Obama durante la cumbre de Trinidad y Tobago: “Tenemos que aceptar la historia, pero no podemos ser prisioneros de la historia”.

Pero el vicecanciller Jaentschke le replicó al embajador, asegurando que los países tienen “la potestad de plantear las cosas como son”. En tal sentido, señaló que Nicaragua no cree que se deba descartar la historia, afirmando que de acuerdo con la misma, Nicaragua y Estados Unidos han mantenido una relación en la que nuestro país “ha exigido que sea de respeto mutuo y que esté basada en la no intervención de los asuntos internos”.

“Estamos dispuestos a mantener una relación de mutuos beneficios, una relación diplomática activa y normal, en tanto no se intervenga en los asuntos internos”, señaló el vicecanciller Jaentschke.

Cooperación insuficiente

Jaentschke consideró que la cooperación norteamericana hacia Nicaragua es “insuficiente”, y así lo dejó claro durante la firma del convenio de participación de la Policía Nacional en la Iniciativa Mérida.

“Estamos firmando un convenio que nos permite acceder a algunos recursos, Nicaragua ha planteado que estos recursos tampoco son suficientes, lo hemos reiterado al más alto nivel de Estado Unidos, que deben conocer la necesidad de aumentar su cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado”, añadió.

“Lo hemos dicho, llegamos a este convenio donde planteamos que 1.4 millones no es lo que nosotros esperamos de la responsabilidad de los Estados Unidos en este tema”, señaló el vicecanciller.