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En lo que va del año, la Policía Nacional ha contabilizado 16 muertes violentas de mujeres ejecutadas por 17 hombres, de los cuales 13 han sido detenidos y acusados en los juzgados por la Fiscalía. 

En cambio, los crímenes en que según los registros de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) todavía no hay detenidos son los de Blanca Ruth Sequeira, de 48 años, decapitada el pasado 14 de febrero en El Castillo, Río San Juan; Marcelina Ramos Dávila, asesinada el 1 de enero en San José de Bocay, Jinotega; y Johana Meza, una mujer embarazada de 30 años, asesinada a puñaladas en Santa María de Pantasma el pasado 8 de marzo.

En el caso de la joven Meyling Castro, de 23 años, ultimada por su pareja Leonel López Aráuz en Matagalpa, el femicida fue encontrado muerto días después de cometer el crimen. Las investigaciones concluyeron que se quitó la vida. 

Justicia

El año pasado la organización CDD contabilizó 51 femicidios en Nicaragua, de los cuales 14 victimarios aún se encuentran prófugos, es decir, un 27%. 

Este año las estadísticas muestran un incremento en los casos que han sido judicializados, puesto que 13 de los 17 asesinos de mujeres que se cuentan hasta la fecha, es decir el 76%, han recibido una condena o tienen una causa judicial en proceso. 

Las organizaciones de mujeres reconocen que hay mayor beligerancia de parte de las autoridades, sin embargo advierten que la mayor parte de los casos que no están siendo judicializados se concentran en la zona rural.  

“Esto se debe a que en estas zonas hay menos presencia de las instituciones como la Policía Nacional y juzgados, las zonas son de difícil acceso y hay menos seguimiento a los femicidas que están prófugos”, explica Magaly Quintana, directora de las CDD.