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Una persona en silla de ruedas ha optado por tomar medidas extremas para hacer cumplir sus derechos en Matagalpa.

Salvador Pérez González permanece cada día frente a una rampa, que le permite entrar y salir de su casa, para evitar que los conductores la obstaculicen.

Este hombre, que también se moviliza en un cuadraciclo, está cansado de que los conductores dejen sus vehículos frente a la rampa.

“Aquí me han mentado hasta mi madre por los conductores que se parquean frente a la rampa, manifestándome que la calle es libre, que se pueden parquear donde ellos quieren, pero yo les digo que está prohibido por la ley de circulación parquearse donde hay rampas para personas con discapacidad, por lo que he recibido tremendas tratadas” señaló Pérez.

Pérez, quien es propietario de viajes el Centenario, manifestó que fue una lucha para que la alcaldía construyera rampas en diferentes lugares de la ciudad para los discapacitados, principalmente para acceder a los centros de estudios, instituciones públicas y privadas, así como a mercados y supermercados.

Cuando asumió el alcalde Sadrach Zeledón es que los discapacitados pudieron expresar sus quejas a las autoridades municipales.

Zeledón es quien dio la orden de construir las rampas, pero estos lugares no son respetados por los conductores, señaló Pérez.

“Vamos a pedirle al alcalde y al concejo municipal que emita una ordenanza para que nadie se parquee frente a las rampas, porque le impiden el paso a las personas con discapacidad y el que lo haga, que sea multado por la alcaldía y la policía”, pidió.

Al igual que Pérez, se expresaron otras personas con discapacidad, quienes manifestaron que los conductores deben tomar conciencia de que ellos necesitan de esas ramplas para acceder a las instituciones y poder hacer sus gestiones.

Se estima que en Nicaragua el 10% de la población sufre de alguna discapacidad.