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El gobierno de Nicaragua publicó hoy en La Gaceta las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que establecen un aumento en las cotizaciones y una deducción del 5% a las pensiones.

El decreto presidencial 03-2018, firmado por el mandatario, Daniel Ortega, indica que el INSS requiere de los cambios para "mejorar el balance financiero del sistema de pensiones".

Para el régimen de invalidez, vejez y muerte, el INSS establece para el empleador una cuota del 12% a partir del primero de julio, la cual subirá a 13% en enero de 2019 y al 13.5% en enero de 2020.

En tanto, los trabajadores pagarán el 4.75% en ese mismo concepto, a partir del primero de julio de este año.

Esos mismos porcentajes se aplicarán al empleador y a los trabajadores que están bajo el régimen integral.

El decreto presidencial también señala que para los ministros de cualquier culto se impone una cotización del 17.6% para el régimen facultitativo integral y del 11.6% para el régimen facultativo de invalidez, vejez y muerte.

Además, mantienen que no habrá techo máximo de cotización y que la pensión tendrá un valor máximo equivalente a 1,500 dólares.

Cada año, el 30 de noviembre, el INSS hará un reajuste en el valor de las pensiones y se confirma que a los jubilados les deducirán el 5% del monto que reciben, para usarlo en atenciones de maternidad y enfermedad.

El INSS tiene más de 900 mil cotizantes en la actualidad y paga unas 250 mil pensiones.

Por cada mil córdobas que gana una persona, le tocará pagar en concepto de seguridad social el equivalente al 7%, es decir 70 córdobas.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), dijo ayer que las reformas al INSS generan incertidumbre y restan competitividad a Nicaragua.

Añadió que esta nueva estructura de cotizaciones, sacará del mercado unos 7,500 millones de córdobas al 2019, lo que afectará el consumo.

Mientras, el Funides señaló que la medida podría provocar despidos y más desempleo.

Los expertos sostienen que la medida podría fomentar la informalidad laboral y añaden que la medida no resuelve la crisis estructural del INSS, que sufre de un déficit.