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La influencia de su padre con la abogacía le marcó su vida. Durante el somocismo lideró el sector privado, y después del derrocamiento de la dictadura llegó a ser uno de los magistrados electorales.

Nos referimos al doctor Leonel Argüello Ramírez, quien además de haber sido banquero y dirigir la aseguradora estatal durante la década de los 80, ahora lleva casi diez años de estar a la cabeza de una noble misión: preside los teletones anuales que se organizan a favor de Los Pipitos.

Argüello, de 73 años de edad, es hijo del doctor en leyes Leopoldo Argüello, quien dirigió por años el Bufete Argüello Gil. Don Leonel escogió el derecho como profesión porque su papá lo convenció.

Su primera actividad política

Formó parte del grupo de universitarios expulsados de su recinto por oponerse a la creación del medallón de Somoza en 1951. En esa época, los miembros de la junta universitaria, que eran los catedráticos y profesores, aprobaron poner un medallón con la imagen de Somoza en el Paraninfo de la Universidad en León.

“En ese tiempo tuvimos varios compañeros que estuvieron en la revolución sandinista, como Tomás Borge y Silvio Mayorga. Llegamos en esa ocasión a elaborar un comunicado para la junta universitaria, donde protestamos por la puesta del medallón y consideramos que era un insulto para la universidad tener un retrato del dictador en el Paraninfo, y por eso pedíamos que lo quitaran”, remembró.

Recuerda que hubo actos para repudiar la puesta del medallón. “Como en el comunicado le llamamos serviles a los miembros de la junta universitaria, nos expulsaron de la universidad”, recordó.

Esa expulsión provocó una huelga universitaria donde participaron Mariano Fiallos Oyanguren, Ernesto Cruz, Silvio Mayorga y Tomás Borge, quienes lideraron la protesta hasta que los estudiantes fueron incorporados nuevamente, y obligaron a Somoza a quitar el cuestionado medallón del Paraninfo.

Ya graduado, se vino a Managua y comenzó a trabajar en el bufete de su padre, “donde di mis primeros pasos como abogado”. Posteriormente lo nombraron asesor jurídico de la Nacional de Seguros, y “ahí también comenzó mi carrera como asegurador y a la que todavía permanezco”.

El terremoto del 72 y sus consecuencias

Don Leonel llegó a ser Vicegerente General de la Nacional de Seguros. Todavía estaba laborando en esa empresa cuando sucedió el terremoto de 1972 que destruyó Managua. “Recuerdo que nos tocó pagar la mayor cantidad de pólizas, ya que era la empresa más grande que había en ese entonces”, narró.

“Pagamos como el 30 por ciento de las pérdidas que se produjeron en el país por ese sismo, y nos convertimos de ahí en adelante en los líderes de la actividad aseguradora, hasta que vino la revolución y se nacionalizaron los seguros”, dijo.

Después del derrocamiento de Somoza, Leonel fue Presidente del Banco Nacional de Nicaragua, el que después recibiría el nombre de Banco Nacional de Desarrollo.

En el banco, Argüello permaneció seis meses, hasta que lo llamaron para presidir el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros, Iniser. “A mí me tocó organizarlo, porque cuando se creó el monopolio y sistema único de seguros, todas las compañías privadas y extranjeras fueron absorbidas por el Instituto Nicaragüense de Seguros y se creó un proceso de fusión de las sociedades”, relató.

Recuerda que la formación del Iniser se inició siguiendo el esquema del Instituto Nacional de Seguros de Costa Rica.

Magistrado electoral

Después de instalar el Iniser, Argüello llegó a ser magistrado del Consejo Supremo Electoral, CSE, para preparar las elecciones generales de 1984, donde salió electo el comandante Daniel Ortega.

Después retornó al Iniser, y en 1989 la Asamblea Nacional lo eligió nuevamente magistrado del Consejo Supremo Electoral para acompañar al doctor Mariano Fiallos Oyanguren, quien organizó ese Poder del Estado con representación de las fuerzas en el gobierno y de la oposición.

Fiallos Oyanguren “llevó a cabo un trabajo extraordinario como presidente del Consejo Supremo Electoral, y nos tocó organizar las elecciones de 1990. Proclamamos la victoria de doña Violeta Barrios de Chamorro”, contó.

“Ella (doña Violeta) ganó limpiamente las elecciones, y nosotros, como Consejo Electoral, lo hicimos saber contando con toda la información de lo que había sucedido en las mesas electorales, con los respectivos documentos que garantizaban la victoria de doña Violeta”, comentó.

En el CSE estuvo hasta que se le terminó su período, que era de seis años, en 1994. Argüello estaba como representante del FSLN. Para esa ocasión, ese Poder del Estado lo integraban dos magistrados de la oposición, dos del FSLN y un independiente, que era el doctor Rodolfo Sandino Argüello.

Después de que terminó su periodo como magistrado, se quedó trabajando en forma independiente, dedicándose a organizar lo que fue el Interbank, en el cual estuvo como presidente durante cinco años.

Se retiró de ese banco para organizar Metropolitana de Seguros, de la cual es presidente de la junta directiva.

El Cosip y la historia

Antes del derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza, Argüello era el Secretario del Consejo Superior de la Iniciativa Privada (Cosip), que era la unión de las cámaras empresariales que luego se llamó Cosep. El organismo fue uno de los primeros en reconocer a la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (JGRN).

Recuerda que el Cosip se organizó con el objetivo de hacer “contrapeso tímido” a las actividades de Somoza Debayle, y hubo una famosa asamblea en el Teatro Nacional “Rubén Darío” en la que la empresa privada señaló los puntos que consideraba eran esenciales para un cambio democrático en el país.

El INDE (Instituto Nicaragüense de Desarrollo) llevaba el papel combativo y reunía a empresarios privados para defender los intereses gremiales y nacionales.

Del INDE salieron otras organizaciones como la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo, que buscaba apoyar al microempresario en su desarrollo, y el Funde, que facilitaba dinero a esos microempresarios. Argüello fue presidente del Funde, y “siendo presidente del Funde fue que organizamos el Cosip”, luego Cosep, dijo.

El Cosep tuvo representantes en el Consejo de Estado, el Parlamento provisional que funcionó desde el cuatro de mayo de 1980 hasta que tomó posesión la Asamblea Nacional que salió electa en los comicios generales de 1984.

La relación del empresario y el gobierno

Con respecto a la empresa privada en la actualidad, Argüello dice que ve en ella un interés claro de estar organizada y buscando soluciones a los problemas que enfrenta la economía nicaragüense.

“Me ha gustado en las últimas semanas el acercamiento del gobierno hacia la empresa privada, y espero se tenga la inteligencia suficiente como para poder buscar la unión de los nicaragüenses, sobre todo con los que producen las fuentes de trabajo”, amplió.

Aunque optimista en esa posibilidad, Leonel señala que también ha visto “mucho bamboleo de parte del Ejecutivo. Creo que ya es tiempo de que el Presidente de la República y su equipo de gobierno piensen en Nicaragua y no en el partido, para así sacar adelante al país”, recomendó.

“La crisis económica puede causarnos un trauma tremendo que va a hacernos retroceder”, advirtió este personaje, quien de paso recordó un pasaje del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien dijo en una ocasión: “Cuando va llegando la piedra a la altura de la montaña donde debemos ponerla, se nos cae y volvemos otra vez a comenzar”, comparando la tragedia de Nicaragua con la de Sísifo.

Cuando le preguntamos su opinión sobre la oposición del gobierno, Argüello manifestó: “Nos preocupa a los empresarios que haya una oposición incoherente. Me preocupa que haya tanta división”.

Su historia y Los Pipitos

Con respecto a su aparición como líder del movimiento Los Pipitos, Argüello recordó que una de sus hijas, la doctora Mariángeles Argüello Irigoyen, padeció el síndrome de “Rubinstein”.

Ella con su marido organizaron Los Pipitos, que se inició con 20 padres de familia y ahora están distribuidos en un 70% de los municipios de Nicaragua.

El Teletón

Leonel estuvo trabajando como tesorero de Los Pipitos, y en ese tiempo recuerda que recibieron la visita de un empresario hondureño, que maneja el Teletón de Honduras, quien los invitó a conocer lo que ellos estaban haciendo.

Después de eso dijeron al secretario general de Los Pipitos que fuera a ese evento en Honduras, y “él nos trajo la idea de organizar aquí el Teletón para ayudarle a los niños discapacitados que casi no tenían apoyo gubernamental”.

Así nació la idea de organizar los centros para ayudar a los padres de familia y que sus hijos pudiera rehabilitarse, y se crearon los Centros de Educación Temprana. Esos centros los crearon los padres de familia, quienes “nos pidieron ayuda para conseguir los fondos”.

Después de la experiencia que se vio en Honduras “averiguamos quién tenía en Nicaragua la marca Teletón. La tenía el Club 20-30 Managua, con el que hablamos, y estuvieron anuentes a formar una asociación con Los Pipitos y empresarios privados para que se organizara la Fundación Teletón”.

Así montaron el primer Teletón, que lo hicieron en el Intercontinental Metrocentro, y como empresaria privada estuvo muy activa doña Lucía Salvo, quien fue la primera presidenta de la Fundación Teletón, donde estuvo hasta que la nombraron Ministra de Salud en tiempos de la administración de Enrique Bolaños.

“Después me tocó a mí, quien era vicepresidente, y me han seguido nombrando (titular de la Fundación Teletón), y ahí los períodos son largos, como los de la Presidencia de la República, por lo que estamos involucrados en eso”, explicó.

Ahora está a la espera del próximo Teletón que se llevará a cabo el 30 de abril y donde participarán artistas nacionales y extranjeros, y en el que se espera que este año también se cumpla la meta en la recaudación, a pesar de la crisis. “En Nicaragua puede haber crisis económicas, pero no hay crisis de amor y solidaridad”, finalizó.


ebarberena@elnuevodiario.com.ni