•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Miguel Ángel Díaz Sevilla, el agricultor de San Juan de Nicaragua, señalado por la Policía Nacional de haber provocado el incendio en la Reserva Biológica Indio-Maíz, admitió ayer su responsabilidad y ofreció enmendar el daño. 

El acusado contó que él y su familia se dedican a la siembra y anteriormente habían realizado quemas sin ningún inconveniente como parte de la preparación de la tierra, pese a no tener autorización para hacerlas. 

“Es lo que hacemos los campesinos para sobrevivir”, justificó el hombre de 25 años al ser presentado en Managua por la Policía Nacional. “Mi papá ya había hecho eso antes (quema de terreno), pero no había sucedido (un incendio) como ahora. Él había quemado, pero nunca había ocurrido algo así”, agregó.

El Artículo 82 del Reglamento de Áreas Protegidas de Nicaragua establece que constituye una infracción muy grave: realizar quemas sin autorización y provocar incendios en áreas protegidas producto de una situación negligente atribuible a la persona natural o jurídica autorizada para realizar quemas controladas. 

Origen del fuego

Peritos especializados en incendios que viajaron hasta la zona del siniestro determinaron que a eso de las 2:00 p.m. del 3 de abril, el agricultor quemó media manzana de terreno para sembrar arroz en la finca El Aguacate, en la comunidad Siempre Viva.

Miguel Ángel Díaz

En la propiedad de Petrona González Sevilla, mamá de Miguel Ángel Díaz Sevilla, se ubicaron dos focos de inicio de incendio: el primero a 31.82 metros hacia el oeste del terreno y el segundo a 51.40 metros al extremo noreste de la propiedad, según las investigaciones. 

Arrepentido

Miguel Ángel Díaz Sevilla contó que él y su familia se involucraron en las labores para apagar el fuego desde el tercer día del siniestro.

Miguel Ángel Díaz Sevilla confesó haber provocado el incendio y dijo estar arrepentido.

“El tercer día del incendio, cuando llegó la brigada para apagar el fuego, mi familia y yo nos dispusimos a colaborar. Pido disculpas por lo que pasó. Estoy arrepentido. Me comprometo a lo que me pongan, reforestar el área dañada”, declaró.

En conferencia de prensa, el comisionado general Francisco Díaz, subdirector de la Policía Nacional, explicó ayer que “el incendio se produce por una fuente generadora de calor en fase llama abierta (encendedor) ajena al ambiente, colocada directamente sobre material combustible (madera, hojas, palma y maleza seca).  Por las características, que es la ubicación del inicio de los dos focos de inicio del fuego y la forma de aplicación de la fuente de calor, se concluye que el incendio fue provocado”.

La policía ocupó el encendedor con el que el señalado habría quemado el terreno y, según se informó, hay cinco testigos que lo señalan de haber iniciado el fuego.  

Miguel Ángel Díaz Sevilla será procesado por el delito de incendio y otros estragos en perjuicio del Estado de Nicaragua, detalló el comisionado general Francisco Díaz. Los incendios forestales provocados ameritan una pena de dos a cuatro años de prisión y de 500 a 1,000 días multa.

El incendio en la Reserva Biológica Indio-Maíz duró 10 días y afectó a 5,945.4 hectáreas, lo que representa el 0.7% de toda la superficie que ocupan las ocho áreas protegidas que componen la reserva, según datos oficiales.