• |
  • |
  • END

Consternada y de luto se encuentra una vez más la Policía Nacional ante la pérdida del suboficial de Tránsito Leonardo Díaz, quien pereció de forma inmediata al ser arrollado por un camión cuyo conductor aparentemente circulaba en estado de ebriedad, en el kilómetro 31 de la Carretera Panamericana Norte.

El cuerpo del agente yacía en el carril derecho de norte a sur, fue lanzado a más de siete metros después de ser prensado entre dos camiones. Parte de su chaleco y su uniforme estaba esparcido en el pavimento, al igual que sus zapatos, su número de chip, su celular y otras pertenencias.

Según varios testigos del hecho, las dos personas que iban en el camión, blanco, Mercedes Benz, placas M 042-747, de la empresa Guerrero y Asociados, tras provocar el trágico accidente se dieron a la fuga más de dos kilómetros, hasta ser alcanzados por la patrulla 210 en el empalme de Santa Lucía, porque no tenían sus documentos en regla.

Carlos Sánchez Rodríguez, de 42 años, es quien tendría que ser el conductor, pero por el supuesto estado de ebriedad en que se encontraba, le dio el volante a su ayudante, Leonel Hernández, de 27 años, quien no pudo evitar pasar llevándose al agente que realizaba su labor de rutina en la Carretera Panamericana Norte.

“Tengo 30 años de experiencia y es la primera vez que estoy en una situación como ésta, yo me dormí un rato, porque estamos viajando desde anoche -–el viernes--, y de repente sentí un golpe, pero él –Leonel-- no se pudo detener, por lo que yo activé el freno de emergencia, mi susto fue cuando el policía dijo que habíamos matado a un compañero”, manifestó Sánchez.

“Ya no quiero manejar...”

Por su lado, Marvin Antonio Mendoza, conductor del camión Isuzu, blanco, placas JI 0496, que detuvo como último trabajo el suboficial Díaz, relató que el agente se fue hacia atrás para revisar los productos que traslada desde Jinotega hasta el Mercado de Mayoreo.

“Me quedé espantado de ver cómo cayó el policía, al parecer no se dieron cuenta y continuaron su marcha, no me podía bajar del camión por los nervios, esas persona iban bien ebrias o dormidas”, manifestó Mendoza.

Asimismo, comentó que ya no quiere trabajar como conductor de camiones, a pesar de que gracias a Dios no bebe licor, porque la impresión que se llevó con la muerte del agente no podrá borrarla fácilmente de su mente.

Policía entristecida

Por su lado, la comisionada María Auxiliadora Ferrufino, jefa de la Octava Delegación de Policía, manifestó el dolor que representa perder a un compañero de trabajo.

“Siempre les estamos diciendo a los conductores que atiendan las señales de tránsito, que no manejen en estado de ebriedad, que respeten la actuación de los compañeros; el oficial murió ejerciendo su labor”, aseguró la comisionada.

El suboficial Díaz era agente de la brigada de Tránsito de la “Ajax Delgado”, y según la comisionada Ferrufino, desde hace mes y medio estaba prestado para la Delegación Ocho.

El cuerpo del agente fue trasladado al Instituto de Medicina Legal. Mientras que Carlos y Leonel fueron remitidos a la delegación policial.