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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, confirmó hoy que acepta instalar un diálogo para analizar las reformas al INSS y agregó que "el otro gran tema" que estará sobre la mesa será una revisión al tema de las exoneraciones y subsidios, como lo han demandado los organismos financieros internacionales.

El gobierno aprobó el lunes una reforma al INSS, aumentando las cotizaciones y aplicando una deducción del 5% a las pensiones, lo que generó una ola de protestas que entre miércoles y viernes dejaron a unas 10 personas muertas, decenas de heridos, edificios públicos destruidos y paralización temporal del tránsito vehicular.

Ante la crisis, ayer el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), pidió un diálogo al gobierno y llamó a una marcha nacional, prevista para el lunes, a la 3 pm en Managua.

Ante este escenario, Ortega compareció hoy, acuerpado por los jefes del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés, y de la Policía Nacional, Aminta Granera.

"Ya le hemos respondido al Cosep desde anoche, que sí van a estar listos nuestros representanteslos para ir a la mesa del diálogo y que el primer tema que se aborde sea el del INSS y que vean qué ajustes hay que hacerle a este decreto o si hay que hacer uno nuevo... pues se hace uno nuevo, lo importante es que logremos sacar ese acuerdo por consenso", dijo hoy Ortega.

El mandatario defendió las reformas al INSS, diciendo que no se tocó ni la edad de jubilación ni las semanas de cotizaciones.

"Si en el diálogo se encuentra una mejor forma, pues usaremos esa mejor forma, lo ideal es usar una mejor forma (para el INSS)", declaró Ortega.

También remarcó que la reforma entrará en vigor el primero de julio, por lo que hay tiempo para negociar los cambios.

La quema de llantas ha sido común durante las protestas contra el INSS en Nicaragua. Orlando Barrios/END

Ortega, no obstante, recordó que "el otro gran tema" que los organismos financieros internacionales han llamado a revisar es la política de exoneraciones y subsidios, algo que estará en la mesa de diálogo.

Sobre el tema, mencionó que recortar por completo las exoneraciones y los subsidios "hundiría la economía" de Nicaragua.

"Si aquí desaparecemos las exoneraciones, tendremos miles de desempleados y entonces tendremos a miles de trabajadores que no podrán asegurarse", mantuvo Ortega. "Nicaragua no puede resistir medidas tan duras como estas que están planteando", añadió.

Este sabado, en el contexto de las protestas por las reformas al INSS, se conoció que el Ejército de Nicaragiua ha sido desplegado en puntos sensibles, como el aeropuerto e instalaciones públicas.

Son varios los municipios de Nicaragua donde las calles amanecieron llenas de piedras, llantas quemadas y hasta vehículos destruidos.

En algunos puntos se ha hablado de saqueos en locales comerciales y mercados, aunque las autoridades no han brindado un reporte oficial.

Hasta el medio día del sábado, las manifestaciones en contra de las reformas al INSS se mantenían en varios puntos de Nicaragua.

Policías patrullando una de las calles en Nicaragua. Archivo/END

También los cuerpos de las personas que han muerto han sido retirados del Instituto de Medicina Legal y algunos ya han sido sepultados.

Para Ortega, las protestas son dirigidas por grupos que reciben financiamiento de políticos de Estados Unidos.

Explicó que existe una conspiración en contra de su gobierno, para provocar desestabilización en Nicaragua.

"Esto que está aconteciendo en nuestro país, no tiene nombre. Yo entiendo que grupos de estudiantes movilizados ni siquiera conocen cuál partido promueve esto. Pero con una buena manipulación de las redes sociales, claro, los estudiantes creen que se está haciendo mal con esta ley (reforma al INSS) y salen a protestar", expresó Ortega.

 "Estas acciones siembran el terror y la inseguridad a todos por igual... no estamos hablando de una protesta cívica", agregó.

El mandatario nicaragüense afirmó que comprende que los universitarios se solidaricen con los cotizantes y pensionados, aunque insistió en que detrás de las protestas hay manipulaciones partidarias y hay criminales participando.

"El mayor peligro y amenaza que se presenta en este momento son los grupos de pandilleros que arman el alboroto y responden a una dirección política... andan saqueando", afirmó Ortega.

Finalizó diciendo que su principal llamado es mantener la paz en Nicaragua y una buena imagen de país, para atraer a inversionistas y turistas.

El Cosep no se ha pronunciado sobre el diálogo que aceptó el gobierno de Ortega, el cual todavía no tiene fecha.